El PP de Alberto Núñez Feijóo diseñó un ciclo electoral autonómico con cuatro citas para desgastar al PSOE en unas autonomías donde los socialistas ya estaban escarbando hacia abajo y lo único que ha conseguido es aumentar su dependencia de Vox, también en Andalucía, donde este domingo perdió la mayoría absoluta y Moreno Bonilla queda en manos de la ultraderecha.
Al 99,21 por ciento de los votos escrutados, el PP gana las elecciones andaluzas pero pierde 5 escaños respecto a los comicios de 2022 y se queda a 2 de la mayoría absoluta.
El PSOE no levanta cabeza y pierde dos escaños (pese a obtener más votos) en relación con los resultados de hace cuatro años, por lo que María Jesús Montero empeora los de su antecesor que ya fijó un suelo electoral que este domingo ha bajado otro peldaño.
Los únicos que ganan escaños son Vox y Adelante Andalucía. La ultraderecha sube un diputado regional y consigue ser decisivo para el gobierno andaluz, si Moreno Bonilla no quiere verse abocado a repetir las elecciones.
Por la izquierda, Adelante Andalucía se convierte en la revelación de la cita electoral, con 8 diputados tras subir seis, devorando el espacio de la izquierda a Por Andalucía, que repite con cinco.
Por Andalucía (PorA) es una coalición electoral de izquierdas y ámbito andaluz actualmente integrada por las formaciones Izquierda Unida, Podemos, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Verdes Equo, Alternativa Republicana y Alianza Verde.
Adelante Andalucía propugna una ideología nacionalista andaluza de izquierdas, abogando por un modelo confederal para España y apoyando varias causas sociales como el feminismo, los derechos LGTB, la memoria democrática o la ecología social.
La sexta fuerza política en Andalucía es Se Acabó la Fiesta, la extrema derecha de Alvise Pérez, que en su primera comparecencia en las elecciones regionales andaluzas ha obtenido mas de 100.000 votos que, no obstante, se han ido por el sumidero, porque no le han servido para obtener ni un diputado.




















1 comentario en «Pleno del PP: pierde la mayoría absoluta en Andalucía y también queda en manos de Vox»
Como siempre, todos ganan… según ellos. El PP vende que es el ganador, sin tener en cuenta que el perdedor tiene lesionados a la mitad de la plantilla. Si el PSOE es capaz de conseguir 28 escaños con los «escándalos» que tienen encima, el PP no debería presumir de nada, porque eso es jugar con mucha ventaja.