Los profesionales del volante improvisaron un aseo en medio del campo, pero las altas temperaturas hacen que los vecinos de las urbanizaciones cercanas se quejen del mal olor. Los conductores reclaman a Avanza una condiciones higiénicas dignas.
Los profesionales del autobús interurbano no tienen servicios en todo el recorrido para poder aliviar sus necesidades fisiológicas. Llevan años reclamando tener unas condiciones higiene aceptables. La empresa no se las da. Solo hay una línea, la de Monterrubio, donde los conductores pueden acudir a un servicio de titularidad municipal.
El ingenio y la necesidad se aliaron y en la ruta de Carbajosa, los conductores colocaron una pantalla sujeta a un árbol y allí, cuando la necesidad obliga, paran el autobús y ‘aligeran’ la carga.
Durante los meses de frío, los vecinos de la zona no han mostrado quejas porque los profesionales del volante orinaran en el campo, pero ahora con la subida de las temperaturas, parece que han comenzado a quejarse por el olor, increpando a los conductores y señalándoles que vayan a un bar.
“Entendemos las molestias que están sufriendo los vecinos, pero no siempre podemos ir a un bar, porque perderíamos mucho tiempo en el recorrido y además tendríamos que consumir, lo que supone un gasto extra para nosotros. La empresa tiene que darnos las condiciones óptimas para poder trabajar con garantías sanitarias. Es su obligación, pero no lo cumple. Debería colocar servicios portátiles”, señalan los conductores del autobús interurbano.
Otra solución podría ser la que tienen en la línea de Monterrubio, donde los conductores utilizan instalaciones municipales.
Todos podemos imaginar la situación. Si ya es complicado para los hombres orinar en el campo, mucho más delicado es para las dos mujeres que conducen los autobuses interurbanos.






















