Una abrumadora mayoría de ciudadanos denuncia un trato de favor de los tribunales hacia los dirigentes públicos y las clases altas. La última encuesta del CIS revela también una profunda desconfianza hacia los medios de comunicación y una alta insatisfacción con el funcionamiento actual de la democracia.
La ciudadanía española desconfía profundamente de la independencia del sistema judicial cuando los intereses políticos entran en juego. Según revela la cuarta edición de la Encuesta de Calidad de la Democracia del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 76,9% de la población considera que la Justicia pierde su imparcialidad al investigar a las formaciones políticas. El estudio, elaborado a partir de más de 4.000 entrevistas a mediados de junio, dibuja un panorama de escepticismo generalizado hacia las instituciones del Estado.
Los resultados del sondeo muestran una percepción de desigualdad casi unánime entre los españoles. Prácticamente nueve de cada diez encuestados (un 88,8%) creen firmemente que los tribunales no tratan igual a los políticos que a las personas corrientes. Esta sensación de agravio se extiende también al ámbito económico: el 78,4% afirma que la Justicia distingue entre ricos y pobres.
Esta visión crítica se agudiza aún más entre los votantes de las formaciones nacionalistas e independentistas. Más del 90% de los electores de BNG, ERC y Junts dan por hecho que el sistema judicial carece de neutralidad frente a los partidos políticos.
Ante este escenario, y con un 87,5% de los ciudadanos convencidos de que España carece de mecanismos suficientes para frenar la corrupción, la sociedad exige reformas urgentes. Para combatir estas irregularidades, los españoles priorizan la renovación y mejora del sistema judicial, despolitización efectiva de los tribunales y garantía de una separación real de poderes.
Medios de comunicación bajo sospecha
El pesimismo institucional alcanza también al cuarto poder. El 81,5% de los entrevistados asegura que los medios de comunicación difunden "bulos y mentiras" de forma habitual. Lejos de percibir una mejora en el ecosistema informativo, más de la mitad de los ciudadanos (57,7%) sostiene que los periodistas gozan hoy de menor libertad e independencia que hace una década.
Este cóctel de desconfianza judicial y mediática impacta directamente en la valoración del sistema: el 56,9% de los españoles confiesa estar poco o nada satisfecho con el funcionamiento actual de nuestra democracia. A pesar de ello, el 80,8% sigue considerando que es el mejor modelo de gobierno posible, y un sólido 72,7% afirma sentir orgullo por la etapa histórica de la Transición.
Las Fuerzas Armadas, la única institución que aprueba
En el apartado de valoración institucional diseñado por el equipo del sociólogo José Félix Tezanos, los ciudadanos dictan una sentencia clara. Las Fuerzas Armadas se consolidan como la única institución que logra el aprobado, liderando la tabla de confianza con una nota de 6,96 sobre 10. En el extremo opuesto, los partidos políticos se hunden en la clasificación general y no logran pasar de un deficiente 2,92.
Destaca en este barómetro la ausencia de ciertas instituciones clave. El actual equipo directivo del CIS decidió excluir de las preguntas sobre confianza institucional a la Corona -sobre la que no pregunta de forma directa desde 2015-, así como a la Policía Nacional y la Guardia Civil, cuerpos que tradicionalmente siempre han obtenido el respaldo y las mejores calificaciones de la ciudadanía.
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