Provincia

El misterio de las monjas de Béjar y los votos de los ancianos

Las monjas de ‘Las Hermanitas’ de Béjar coparon este domingo el protagonismo de la jornada electoral por su insistencia en llevar a votar a ancianos con las facultades mermadas y, se sospecha, con las papeletas del PP en la mano.

 

Primero lo intentaron con tres ancianas, pero cuando un apoderado de un partido sospechó de la operación, le hizo varias preguntas a las ancianitas y ninguna de ellas sabía ni como se llamaba, ni qué hacían allí.

Se produjo un pequeño tumulto en el colegio electoral, con mediación incluida de la Policía Nacional, y todo se resolvió marchándose las religiosas.

Eso motivó un acuerdo de todos los partidos, excepto el PP, para presentar una impugnación.

Pero la cosa no quedó ahí. Después de comer, a eso de las 16 horas, bajó mucho la afluencia de votantes, y los de la mesa en cuestión acordaron hacer turnos para irse a tomar un café.

Cuando los turnos hicieron que en la mesa electoral se quedaran una vocal, que se sabe es afiliada al PP, y la apoderada del PP en esa mesa, ocurrió un fenómeno paranormal.

No se sabe ni cómo ni por qué, cuando llegaron todos los demás, habían votado todos los ancianos y ancianas de la residencia de Las Hermanitas. Ahora todas las sospechas se ciernes sobre las dos afiliadas al PP, que presuntamente aprovecharon que se quedaron al frente de la mesa para llamar a la residencia y advertirles de esa circunstancia para que bajaran de nuevo a los ancianos y ancianas para votar, sin que nadie les hiciera preguntas.



Noticias relacionadas

7 comentarios

  1. Se deberían tener controladas las asistencias masivas de ancianos a las elecciones. También las monjas deberían tener prohibida la entrada a los colegios electorales, es más, las monjas no deberían tener ni siquiera derecho a voto por el estatus social. que representan

  2. A todas luces ese comportamiento es ilegal y además delictivo, por lo que la Junta Electoral de Zona, debe tomar las medidas oportunas y enmendar este fraude. Esto no ha sucedido solamente en Béjar y al parecer, tampoco es novedoso en las últimas elecciones. Es necesario mantener un control más riguroso en este sentido y sancionar con total severidad a sus autores.

  3. ¿A quién porras se le ocurre dejar a las dos «peperas» solas? Sabiendo lo que hay, debió de quedarse alguien con ellas o que una de ellas se hubiera ido con los otros y así impedir el apaño que al final pasó. Y estoy de acuerdo con Lacoste; el clero no debería votar. Y por supuesto, debe presentarse una impugnación en toda regla y revisar. ¡pero qué sinvergüenzas son! Luego dicen que la gente no va a misa o que no pisa por la Iglesia. Si es que lo fomenta la propia iglesia como Institución.

Deja un comentario

Botón volver arriba