Este no es un blog de autoayuda al uso. Tampoco es un texto de consejos médicos. Ni siquiera es una conversación entre médico y paciente. Son, por encima de otras cosas, las reflexiones personales de una fumadora impenitente de cigarrillos, Lira Félix Baz, y de un médico, Miguel Barrueco, que trata de ayudar a los fumadores a dejar el tabaco como jefe de la Unidad de Tabaquismo del hospital Clínico de Salamanca.
Siempre hay un momento en el que un fumador quiere dejar el tabaco. Aprovéchalo, porque es como los trenes… (16º Post)
- Bien Lira, ahora tenemos que decidir si quieres acompañar el tratamientopsicológico con un tratamiento farmacológico. En tu caso, como tienes una dependencia alta del tabaco sería muy aconsejable hacerlo. De hecho te voy a dar un informe donde se exponen estos planteamientos.- ¿Un tratamiento farmacológico?, yo soy poco dada a utilizar medicamentos. No, no quiero ningún medicamento. Lo quiero hacer a pelo.- Tu misma debes decidir, pero entonces te va a ser más difícil. La posibilidad de tener éxito es mucho mayor si se utiliza un tratamiento farmacológico de forma combinada con las recomendaciones para el cambio de conducta (el cuadernillo). Las posibilidades de éxito se multiplican por tres, pero tú decides.- Bien, pero yo lo quiero dejar por mí misma, sin utilizar medicamentos.- No obstante, te voy a indicar cuáles son los medicamentos que se emplean y como funcionan.- Bien. La información nunca sobra.- Existen tres tipos distintos de tratamientos farmacológicos. El primero es la Terapia Sustitutiva con Nicotina.- Los famosos parches y chicles-, le interrumpí sin dejarle comentarme los otros dos tipos.- ¡Exacto!. Se trata de administrar nicotina a una dosis un poco menor de la que se viene administrando el fumador con los cigarrillos, por una vía diferente (la piel en el caso de los parches y la boca en el caso de los chicles y los comprimidos para chupar).La dosis que se administra es suficiente para evitar el mono, pero no lo suficientemente grande como para perpetuar la dependencia de la nicotina. Además se administran dosis decrecientes, que se disminuyen a lo largo de varias semanas, para conseguir que el cerebro del fumador se acostumbre poco a poco la las dosis más bajas de nicotina y, por último, a su eliminación completa.- ¿Te puedes hacer adicta a los chicles?- No, el objetivo es que tú toleres la supresión progresiva de la nicotina sin desarrollar el mono y sin desarrollar dependencia.- Pero, por ese procedimiento te sigues administrando una sustancia perjudicial de las que tiene el tabaco ¿no?- El humo del tabaco contiene aproximadamente 4000 sustancias tóxicas. De todas ellas la nicotina es la que mantiene la adicción. Si tú dejas de inhalar el resto de las sustancias desde el primer día, estás disminuyendo seriamente los riesgos para la salud, y la nicotina, como te he explicado antes, se va disminuyendo poco a poco hasta que suprimirla no sea ningún problema. Hay un soneto del poeta Jesús M. Juret, que data de 1877 que dice así:Uno que fumar quiso cierto día, Dos cajillas compró de escaso peso; Tres chinas les halló, y además de eso Cuatro huesos oriundos de una encía; Cinco espartos; tres pipas de sandía; Seis moscas; dos avispas y algún yeso; Ocho objetos pequeños de herrería; Nueve estaquillas de un botillo viejo; Diez recortes de uñas de algún caco; Once plumas, pelillos de conejo; Doce o más cerdas de la crin de un jaco; Trece pajas; de habas un hollejo… Catorce gramos de infernal tabaco.