
Carta a los Reyes, desde Sil hasta el Tormes
Cada vez que las urnas se asoman al calendario -ya sean municipales, generales o, como ahora, autonómicas en Castilla y León– me asalta la misma sensación de anacronismo: la de estar redactando, con la misma fe ciega que en la infancia, una carta a los Reyes Magos. Escribo la carta para pedir lo justo, lo que nos pertenece por derecho y lo que, por puro contrato social, deberían cumplir quienes aspiren a ocupar los sillones de la Junta. Para eso (…)
















































