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ABBA (Agnetha, Björn, Benny, Anni-Frid)

El orden de los factores no altera el producto. Te suena seguro. Tendrás esta información que te enseñaron en el cole a base de repeticiones en el cajón de las cosas que no se te olvidarán jamás, probablemente justo al lado del “Con cien cañones por banda, viento en popa a toda vela…” o el “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…”o el mismísimo “Aserejé…” incluso.

La propiedad conmutativa viene a decir, permíteme refrescar, que el orden de los factores no altera el producto. Que si a tus 3 elefantes rosas les sumas 2 violetas más, tendrás exactamente el mismo número de elefantes que si comienzas con 2 rosas y le añades otros 3 violetas. En total 5. A ver quién osa negarlo. Ojo si aprendiste que sirve para todo y en todos los casos. No es así.

Vamos a cambiar los elefantes rosas por Pensamientos y los violetas por Acciones. Te prometo que en este caso el orden de factores sí altera el producto, aunque en ambos casos encontrarás la manera de quedar de pie, no siempre sumarán 5.

Ponte en situación. Ahí estás, delante de un paquete que dice contener unas tablas alargadas Stronhëim, otras rectangulares Kojenpolvenn, unos tornillos Brickenglaad y unas arandelas Rottenmeier. Efectivamente son todas las piezas que necesitas para montar la estantería que acabas de adquirir en ese lugar que se te viene a la mente sólo con los nombres descritos (que listos son…).

Te pones manos a la obra (acción) sin darle muchas vueltas (pensamiento). Las instrucciones están sobrevaloradas y además, la parte en español está casi al final… En definitiva, con los tornillos y las arandelas hay que sujetar las tablas, no tiene más, te dices con tanta confianza como razón.

Concluida la tarea, te ves delante de un fabuloso árbol de navidad conceptual postmoderno. No tiene ramas, no tiene hojas, te sobran varios tornillos y te faltan 6 arandelas. Sin noticias de la estantería. Ni una tabla horizontal. Tranquilidad, que no cunda el pánico. En ese mismo instante aparecerá el pensamiento, sabio y astuto como no hay dos. Y magnánimo, ya que te ofrecerá, como decía antes, infinidad de opciones para quedar de pie. Mira estas dos y escoge la que más te guste, ambas son satisfactorias.

1: Hay que desmontar la estantería, agrupar tablas, tablitas, tornillos y arandelitas, hacer caso de las instrucciones, quizá no tengas que buscar las instrucciones en español, suficiente con mirar los dibujos, poner cada cosa en su sitio y voilà, estantería Cacharrenholden lista para usar.

A: Eres genial, tienes el árbol de navidad más auténtico de todo el barrio. Tu creatividad debería ser aplaudida y estudiada por todo/a aquel que se considere digno aspirante a diseñador/a de éxito. Además la inversión económica no es dramática. Madera del mejor ébano de Gabón no es…

Ahora bien… Si lo que queremos es un árbol. ¿Es la mejor opción comprar una estantería?

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