Hoy, 2 de mayo, es mi otro cumpleaños. Y alguno dirá:
¿Pero no es en marzo?. ¡Sí! ¡Así es, en ese mes di mi primer berrido!Pero es que yo he nacido dos veces. El 2 de mayo del 90 me alumbró de nuevo la luz, después de mucho tiempo a oscuras. Ese día
José María Barahona abrió mis ojos, al quitarme las cataratas miópicas que los cubrían. ¡Y vi mejor que nunca, desterrando aquellas espantosas gafas que fueron mis queridas e inseparables compañeras casi desde mi primer nacimiento! ¿Cómo pude conducir con ellas? ¡Cuánto miedo haría pasar a mis acompañantes! ¿Cómo me aguantaron tanto? Y sin embargo no tuve nunca accidentes.Mi vida cambió totalmente aquel día. ¿Recordáis el cuento del patito...? Pues eso.¡Y fijaros que casualidades tiene la vida! Acompañadme a Madrid, al km. 0 --¿qué no sabéis que es eso? Pues es el origen de las carreteras radiales de España, que está en la Puerta del Sol--, y mirad la fachada del edificio principal; creo que hoy es la sede de la Comunidad Autónoma. ¡Sí!¡Sí! Desde donde dan las campanadas de Año Nuevo.Allí, a ambos lados de la puerta principal hay dos placas que reflejan el orgullo de ser o de sentirse madrileño. ¡Y no es para menos!Una nos recuerda aquel
Dos de Mayo de 1808, donde la gallardía de mis paisanos inició la más terrible y heroica de nuestras guerras, cuando, armados con navajas, cuchillos, palos o lo que fuese, se enfrentaron a las aguerridas tropas del invasor francés.La otra placa nos habla de la inmensa generosidad espontanea del maravilloso pueblo de la Villa y Corte, dispuesto siempre --y de qué forma-- a dar su bendita sangre a los heridos en los salvajes atentados criminales del
Once de Marzo del 2004.Esas fechas, 11 de marzo y 2 de mayo, son precisamente las de mis dos cumpleaños. ¡Madrileñas, como yo! ¡Aunque llevo tanto tiempo en Salamanca, que me acogió con tanto amor, que me siento charro hasta la médula"
-----------

Cuando cumplí los 21 años no hice la "mili". Me llamaron reglamentariamente del Ayuntamiento y del Ejército, pero, debido a mi gran defecto ocular, fui declarado "inútil total". Cuando se percataron de las gafas que llevaba ni me graduaron. ¡Era muy evidente que yo no era "vidente"!Pero quedó en mí un vacío, fruto de mi amor a España. Y un día, por fin, tuve ocasión de jurar y besar su sagrada BANDERA, en una emocionante ceremonia, en Salamanca, el 24 de septiembre de 2011. Ese día juré defenderla y dar mi vida por ella si es preciso.¡Hay que ver lo que son las cosas!
Esa Jura ocurrió a los 21 años de mi otro nacimiento.