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Salamanca entre las cinco ciudades con mayor polución

La OMS señala a la ciudad del Tormes por las elevadas tasas de dióxido de nitrógeno, impulsor del ozono

Entre las ciudades españolas con mayor polución, en el listado de la Organización Mundial de la Salud, aparecen Barcelona, Guadalajara, Salamanca, Zaragoza y Sevilla, que superaron el año pasado el nivel máximo de dióxido de nitrógeno, establecido actualmente en 200 microgramos por metro cúbico.

 

Según la OMS, los habitantes de estas ciudades respiran aire que contiene altos niveles de contaminación y están expuestos a partículas finas que penetran hasta lo más profundo de los pulmones o del sistema cardiovascular provocando enfermedades cardíacas, cáncer de pulmón, obstrucción pulmonar o infecciones respiratorias crónicas y agudas, entre las que se incluyen la neumonía o el asma.

El dióxido de nitrógeno NO2 es un compuesto químico gaseoso de color marrón amarillento formado por la combinación de un átomo de nitrógeno y dos de oxígeno. Es un gas tóxico e irritante que forma parte del smog o la boina que se aprecia sobre ciudades contaminadas. El NO2 junto al NO-óxido nitroso- son conocidos como NOx y son algunos de los principales contaminantes en las ciudades.

Cómo se produce

En la naturaleza se produce por los incendios forestales o las erupciones volcánicas. También se produce de forma natural por la descomposición de nitratos orgánicos. El volumen total  que se produce de forma natural es infinitamente menor que el que se produce por efecto del hombre.

La mayor parte tiene su origen en la oxidación del NO que se produce en la combustión de los motores de los vehículos, fundamentalmente los diesel. El NO emitido por los motores, una vez en la atmosfera, se oxida y se convierte en NO2. Es también un potenciador del material particulado, sobre todo de partículas finas MP2,5 que son las más perjudiciales. En su reacción con la luz UV del sol es un precursor de O3 ozono troposférico.

 Qué efectos tiene en la salud

La exposición continuada  NO2 se relaciona con diversas enfermedades de las vía respiratorias como disminución de la capacidad pulmonar, bronquitis agudas, asma y se considera el culpable de los procesos alérgicos, sobre todo en niños. Se ha relacionado las exposiciones crónicas a bajo nivel  con el enfisema pulmonar. Otros efectos menores son la irritación ocular y de las mucosas. Existen algunos estudios que apuntan a un incremento en la mortalidad aunque aún no está suficientemente bien establecido que la causa sea solamente la exposición a NO2.El ozono es un contaminante fotoquímico es decir, no emitido directamente a la atmósfera, sino formado mediante reacciones fotoquímicas (en presencia de luz solar) a partir de contaminantes primarios que son aquellos que se emiten directamente a la atmósfera.

Para su formación es necesaria la presencia de radiación solar. Los precursores del ozono son fundamentalmente los óxidos de nitrógeno (NOx) y los compuestos orgánicos volátiles (COVs) los cuales se emiten de manera natural o como consecuencia de las actividades humanas. La época con mayores niveles de ozono suele coincidir con el verano debido a una mayor presencia de radiación solar.

El ozono

Los niveles más altos de ozono se registran preferentemente en presencia de elevadas tasas de insolación y condiciones de estabilidad atmosférica, por lo que el verano resulta el periodo más propicio.

Bajo estas condiciones suele estimularse también el desarrollo de circulaciones locales de brisa que, como causa y efecto, favorecen el incremento de los niveles de concentración de ozono superficial. Esto es debido a que este tipo de movimientos atmosféricos conllevan en general una pobre renovación de la atmósfera en los niveles superficiales, que se ven sometidos a procesos de recirculación y confinamiento dinámico, aumentando el grado de envejecimiento químico de la masa aérea.

Aunque el tráfico y algunas actividades industriales (procesos de combustión, centrales térmicas) son las principales fuentes de emisión de óxidos de nitrógeno, precursores del ozono, en ambos casos las mayores concentraciones de ozono no se dan cerca del foco emisor sino a una cierta distancia del mismo debido a que el ozono que se forma en las proximidades del foco reacciona con el monóxido de nitrógeno existente destruyéndose en la cercanía de la fuente.

El ozono es un constituyente natural del aire que respiramos. Es un gas azulado, compuesto por tres átomos de oxígeno (O3), altamente oxidante debido a la inestabilidad de su estructura molecular y tóxico a concentraciones elevadas. Puede tener efectos corrosivos sobre materiales y, a determinadas concentraciones, efectos irritantes sobre las mucosas de los seres vivos.

En la estratosfera, a unos 20 km de altura sobre la superficie terrestre, se encuentra la llamada capa de ozono u ozono estratosférico. Esta capa de ozono actúa de forma beneficiosa absorbiendo radiación UV proveniente del sol y evitando así que llegue a la superficie de la Tierra.

El ozono situado en la troposfera (capa de la atmósfera situada sobre la superficie de la Tierra, hasta una distancia de unos 10 Km) es lo que se denomina ozono troposférico. Este ozono, a causa de la acción del hombre, puede encontrarse en concentraciones superiores a las naturales, actuando entonces como un contaminante atmosférico por sus efectos nocivos sobre el medio.

El ozono es un gas tóxico que a concentraciones elevadas puede tener efectos en la salud humana, afectando principalmente al aparato respiratorio e irritando las mucosas, pudiendo llegar a producir afecciones pulmonares.

El aparato respiratorio es el principal perjudicado por la acción del ozono, siendo los primeros síntomas que se detectan tras una exposición al mismo tos, dolor de cabeza, náuseas, dolores pectorales, y acortamiento de la respiración. Estos síntomas se han observado para concentraciones de ozono alrededor de 240 µg/m3 (umbral de alerta). Si los niveles de ozono superan este nivel puede producirse también inflamaciones pulmonares, hiperreactividad de las vías respiratorias y un grave deterioro de la actividad pulmonar.

Estos efectos dependen de distintas variables: la concentración de ozono, la ventilación durante la exposición y la duración de ésta. El ejercicio físico al aire libre es uno de los principales factores que influyen negativamente, ya que conlleva un aumento en la cantidad del ozono inhalado y una mayor penetración en los pulmones. Los niños, ancianos y quienes padecen enfermedades respiratorias son grupos con mayor riesgo.

Todos los datos existentes sobre los efectos del ozono en la salud, conjuntamente con su nivel de fondo, han llevado a la Organización Mundial de la Salud a recomendar unos valores guía por encima de los cuales no existe peligro para la salud humana. Estos valores son los comprendidos en el intervalo 150-200 µg/m3 durante una hora (umbral de información). Sin embargo la Organización Mundial de la Salud considera que los efectos respiratorios están más relacionados con la exposición prolongada a niveles moderadamente altos de ozono que con valores puntuales muy altos.

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