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Así se libró Mañueco de verse implicado en las tramas de corrupción Lezo y Enredadera

La suerte ha jugado un papel decisivo para no verse envuelto en graves problemas por su actuación

  • En el caso de las guarderías, la operación de la UCO interrumpió el proceso de licitación que parecía hecho a medida de la empresa sospechosa
  • En el caso del vial del hospital le adjudicó la obra a Ulibarri con una baja temeraria, pero no se completó el pelotazo porque fue detenido un mes después y no le dio tiempo a pagarle lo que pedía de más

 

El alcalde de Salamanca y futuro candidato del PP a la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, se ha librado por poco de verse implicado directamente en las tramas Lezo y Enredadera de corrupción que han afectado al PP. Solo la suerte y las detenciones de los principales cabecillas han impedido que su nombre apareciera entre los presuntos colaboradores de ambas tramas.

 

De hecho, su nombre apareció en las grabaciones interceptadas a los implicados de las dos redes de corrupción, pero finalmente ha podido sobrevivir judicialmente.

En el caso de Lezo su nombre apareció vinculado a la licitación de las escuelas infantiles municipales, un negocio de 7,2 millones, que estaba trabajándose la mujer del expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, con la dueña del grupo Mis Pollitos.

Solo la detención de González y del resto de cabecillas de la trama impidió que el proceso de licitación acabara con una posible adjudicación a la empresa de la mujer del cabecilla de la trama Lezo.

Al final, el equipo de Gobierno tuvo tiempo de arreglarlo todo para que pareciera un proceso limpio y se presentaron dos empresas con amplia relación con el Consistorio para optar al contrato. Una de ellas carecía de relación con el mundo de la educación infantil y la otra, Eulen, la que se lo llevó, es la que las explotaba en el contrato anterior y que presumiblemente iba a quedarse sin él en beneficio de la empresa de la mujer de Ignacio González.

Tras hacerle este favor al Ayuntamiento, el Consistorio dejó que caducara curiosamente una multa de 1,2 millones a Eulen por no hacer las obras que debía en las piscinas municipales durante los años en que las gestionó.

Operación Enredadera

En el caso de la operación Enredadera, Mañueco aparecía citado en unas conversaciones grabadas tras ser designado presidente regional del PP (algo que ocurrió en abril de 2017). Era porque el empresario leonés y cabecilla de la trama, José Luis Ulibarri, quería acercarse a él, para echar sus tentáculos sobre el futurible candidato del PP a la Junta. Desde entonces, también curiosamente Mañueco empezó a aparecer al lado de Ulibarri en actos organizados por los medios de comunicación del empresario leonés.

Y este año, también curiosamente, la UTE Arcor, de la que forma parte una empresa de Ulibarri, se adjudicó un contrato de 4,4 millones de euros para construir el vial de acceso al nuevo hospital de Salamanca. Unos días después Mañueco participaba en otro sarao del empresario.

Un proyecto valorado en 6,5 millones que fue adjudicado el pasado 22 de mayo en 4,4 millones, sin que el PP municipal alardeara del dinero que ahorraba a los salmantinos. Tampoco dijo a quién le había adjudicado las obras.

Por aquel entonces aquí casi nadie conocía la existencia de Ulibarri y había que explicar que no era el popular presentador de televisión de los años setenta del mismo nombre y apellido casi idéntico (Uribarri).

Un empresario que formaba parte de la unión temporal de empresas que se llevó un contrato del Ayuntamiento de Salamanca presentando lo que a todas luces parece una baja temeraria, de forma que se garantizaba tener la oferta más baja y seguramente prometiendo las mismas prestaciones que otros que no trucaron las cifras económicas.

La estrategia de presentar bajas temerarias para llevarse contratos públicos es una de las que habitualmente utilizan las tramas de corrupción. La trampa consiste en que una vez que han conseguido el contrato piden ampliaciones de crédito, llamadas ‘modificados’, porque alegan cualquier cosa para justificar un sobrecoste inesperado, cuando en realidad no hay sobrecostes, sino infravaloraciones en sus ofertas para llevarse el contrato y luego pedir lo que realmente cuesta. Y suelen conseguirlos, claro.

La obra del vial del hospital se adjudicó el 22 de mayo y los trabajos iban a comenzar el 25 de junio, pero en realidad no avanzaron, porque se precipitaron los acontecimientos. Ulibarri fue detenido el 3 de julio y dos días después entró en prisión acusado de ser el presunto cabecilla de la trama Enredadera para conseguir contratos de ayuntamientos, fundamentalmente.

Las obras del vial seguían paradas sin que nadie diera explicaciones, hasta que el 10 de agosto la UTE que se adjudicó el contrato pidió oficialmente casi 700.000 euros al Ayuntamiento para poder afrontar el coste real del proyecto.

Con Ulibarri en la cárcel y Mañueco aún resoplando porque, de nuevo por poco, había esquivado su presunta  implicación hasta las trancas en una trama de corrupción, a ver quién le daba los 0,7 millones a la UTE en la que estaba la empresa de Ulibarri.

Hasta ahora, el órgano encargado de tomar todas las decisiones en relación con la obra del vial en el Ayuntamiento de Salamanca era la Junta de Gobierno Local, algo que fue otorgado por el equipo de Gobierno del PP para tratar de agilizar los trámites al evitar que los asuntos se debatieran en el Pleno, donde el PP ya no tiene mayoría absoluta.

La decisión sobre los modificados, entre los que se encuentra esta petición de más dinero por parte de la empresa del vial del hospital, también correspondía a este órgano. “A lo mejor ahora nos estamos enterando de cuál era la intención oscura de este acuerdo”, declara el concejal de Ganemos Gabriel Risco.

El equipo de Gobierno del PP ha dejado pasar el tiempo para que se pudriera la situación, siguieran sin empezar las obras y salir esta semana diciendo que la UTE a la que adjudicó por 4,4 millones un proyecto de 6,5, es muy mala porque ha pedido 700.000 euros y lleva tres meses sin hacer nada. Y claro, no es plan de perjudicar a los salmantinos. Tocaba plegar velas.

Risco habla de una “intención deliberada” del PP municipal y del alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, de “ocultar lo que había tras este contrato”.

Y Mañueco resoplando. Otra vez se ha librado por los pelos.

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