Opinión

El mejor deportista español

 

Rafa Nadal ha conquistado por decimosegunda vez el título del prestigioso trofeo tenístico Roland Garros. Aparte del triunfo deportivo ha dado ejemplo, como siempre, de muchas cosas más… Uno, por ello, mi felicitación a la de millones de españoles que se sienten orgullosos de su compatriota.

Dicen que Rafa es el mejor deportista español de todos los tiempos. Seguramente tienen razón, pero este honroso título, no oficial, parece como si estuviese ligado a cada época determinada. Lo digo porque en su tiempo dijeron lo mismo de Miguel Induráin, ganador de cinco Vueltas a Francia consecutivas, dos veces con el doblete de la de Italia, amén de otros muchos triunfos ciclistas.

Entre ambos ha habido muchas, muchísimas, victorias de deportistas españoles a nivel individual y por equipos. ¿Y antes? ¿Qué deportistas marcaron época, haciendo que los hispanos de a pie mirasen otros deportes diferentes del futbol?

Seguramente me olvidaré de algunos pero yo citaría al baloncestista Emiliano Rodríguez, al tenista Manuel Santana, al motociclista Ángel Nieto, al esquiador Paquito Fernández Ochoa

Y antes, mucho antes, al gran escalador ciclista Federico Martín Bahamontes, el «Águila de Toledo«, legendario por sus anécdotas y por su gran triunfo en la Vuelta a Francia, en aquellos momentos en que el deporte español necesitaba salir de su encajamiento.

Hubo un gran deportista que brilló con luz propia en el mundo de la gimnasia: Joaquín Blume, que no pudo asistir a la olimpiada de Melbourne y que murió en accidente de aviación cuando todos le consideraban el mejor. Recuerdo que en cierta ocasión dijo que una vez en su vida había hecho un exceso: ¡tomar una copa de coñac!

En 1960 se emitió una serie filatélica deportiva en la que se incluyó un gimnasta haciendo «el cristo» en las anillas. No decía su nombre pero todos sabíamos que era un homenaje a Joaquín Blume, fallecido en accidente el año anterior, que llevó dicha «figura» a la perfección técnica.

La posguerra estuvo marcada por su creciente afición al fútbol. Había muchas figuras de gran renombre, pero creo que ninguno tanto como Zarra, el famoso delantero que metió aquel gol a Inglaterra en el mundial de Brasil, de quien se decía que «era la mejor cabeza de Europa, después de Churchill«.

Y antes de la guerra, ¿qué? ¿Quién se acuerda hoy del gran Paulino Uzcudun, gloria del boxeo, que llegó a combatir por los títulos mundiales de los pesos semipesados y pesados?

Entre 1920, año del despertar olímpico español, y 1936, un nombre brilló a gran altura en el fútbol mundial, Ricardo Zamora, el gran portero de la selección española, de quien también se ha dicho que ha sido el mejor de todos los tiempos en su especialidad.

Sea como sea, España ha tenido grandes deportistas, ídolos de las aficiones en cada momento. Hoy tenemos a Rafa Nadal, de quien todos nos sentimos sumamente orgullosos, ejemplo de pundonor, constancia y dedicación. ¡Enhorabuena!



Noticias relacionadas

Un comentario

Deja un comentario

Botón volver arriba