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Agujero de 672.000 € en la Fundación Salamanca

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento canaliza pagos, algunos de ellos hasta ahora desconocidos, a través de este órgano

La Fundación Salamanca Ciudad de Cultura, dependiente del Ayuntamiento de Salamanca, ha solicitado una aportación extraordinaria al Consistorio por importe de 673.000 euros para hacer frente a los gastos extraordinarios, no previstos inicialmente en el presupuesto, ordenados por el equipo de Gobierno municipal que han terminado por desequilibrar el presupuesto de este órgano. La fundación está sometida a unos controles menos estrictos que el propio Ayuntamiento, lo que permite utilizarla por parte del equipo de Gobierno como una tapadera para untar pasta sin someter ese reparto a los procedimientos municipales habituales, que permiten una mejor fiscalización del dinero público.

La Fundación ha actuado como una suerte de tapadera para untar pasta para destinos que, en la mayoría de estos casos, se desconocía y que no han pasado por el patronato de la fundación ni han sido aprobados por él.

En entre ellos figura un pago de 50.000 euros para una exposición de arte cubano. Cuando en su día se preguntó a la fundación por este evento se dijo que salía gratis y ahora resulta que costó 50.000 euros.

Otros abonos que llaman la atención son los 321.119 euros asumidos por la Fundación para la celebración de IV Festival de Luz y Vanguardias, 21.000 más de los que ya se acordaron en la comisión ejecutiva de la entidad en marzo de este año.

Otro capítulo «extraordinario» que se encasquetó a la fundación fueron los 42.000 euros para celebrar el Año Nuevo Chino, de gran tradición en la ciudad, como todo el mundo sabe, y con gran repercusión en China, como era de esperar.

También se destinaron 61.000 euros para la exposición de Fely Campo en la sala de San Eloy, que también fue pregonera de las ferias de este año.

La fundación pagó, asimismo, las facturas de la première del estreno de ‘Mientras dure la guerra’ de Amenábar, que costó 17.000 euros y ahora reclama al Consistorio.

La exposición de arte cubano que iba a salir gratis costó 50.149 euros, y el festival de Jazz tuvo un impacto de 81.855 euros las cuentas de la fundación.

También se endosaron a la fundación, un ente más opaco que el Ayuntamiento, los 20.000 euros de la escuela municipal de cine, los 34.000 euros del primer salón del libro infantil y juvenil, los 18.000 euros del proyecto ‘Patios por el clima’ y los 18.000 euros para la exposición organizada por un periódico por su aniversario.

Fuera de estas partidas, el Ayuntamiento pagó a través de la fundación los 10.000 euros que La Casa Lis le pidió en septiembre como «aportación especial» para financiar el plan de medios (publicidad en los medios de comunicación) para promocionar la exposición ‘Picasso – Miró – Dalí. Los grandes maestros españoles del siglo XX». «Estamos convencidos que estas acciones promocionales del museo, siempre en colaboración con la estrategia de comunicación de la Sociedad Municipal de Turismo, redundará en beneficio de la ciudad», alegaba el director del museo en su escrito dirigido al alcalde.

Por otro lado, también hay una aportación extraordinaria al Museo de Automoción por 30.000 € para el alquiler de 20 vehículos antiguos, expuestos en el Museo de la Historia de la Automoción, uno de los museos cuya razón de ser es difícilmente comprensible en una ciudad como Salamanca. Esto lo aprobó en abril el Patronato de la Fundación Gómez Planche que gestiona el uso de los coches propiedad de los hijos de Demetrio Gómez Planche, y se lo trasladaron a Fernando Rodríguez, y acabó pagando la fundación municipal.

Los dueños de esos coches aprobaron en abril de este año unos «nuevos contratos» de alquiler de los coches al museo por un montante total de 30.000 euros anuales, además de su mantenimiento. A cambio, los propietarios de estas piezas se comprometen a no venderlos mientras dure el alquiler (ocho años a razón de 30.000 euros por ejercicio) salvo fuerza mayor (o sea, salvo si les llega alguna oferta maja).



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8 comentarios

  1. qué puta vergüenza de política. Todavía votáis? por eso tienen miedo a la abstención , y vosotros a no ser gobernados…

  2. para eso sirve la cultura, para tapar actividades económicas lucrativas de personas concretas a costa del presupuesto del Ayuntamiento escapando al control fiscalizador y democrático. No lo llaman corrupción pero lo es.

  3. No es esto lo mismo que los ERES: Se da dinero a una fundación para que reparta dinero a la Gaceta sin fiscalización.
    Aquí no actúa la fiscalía?
    Aquí no demanda el Partido Popular?
    6 años de cárcel no?

  4. EHHORABUENA POR EL TRABAJO, ///. EN LO QUE SE PUEDA, POR FAVOR AVERIGUAR MUCHO MÁS. ///. ESTA DEBE SER UNA SOCIEDAD DE PERSONAS HONRADAS Y MÁS SI ERES UN REPRESENTANTE DE LO PUBLICO, TE LLAMES COMO TE LLAMES.///. QUE CORRA EL AIRE. ///. GRACIAS

  5. ¿ Y donde se meten los adalides de la transparencia y la virtud que operan bajo la denominación de Ciudadanos?¿ Tal vez no se atreven a hablar por las subvenciones concedidas con su apoyo para que alguna Institución de dudoso prestigio, contrate a la consorte de alguno de ellos?

  6. La cabeza principal voló a Valladolid, Julito López, que montó el chiringuito hace 10 años. Miren bien lo que nos cuestan los museos del Ayuntamiento, las cifras de visitantes semifalsas. Igual hay que despedir a alguien o cerrar algún centro. Señores políticos -responsables- hagan algo.

  7. A lo mejor lo que hay que hacer es cerrar la ciudad y todos los chiringuitos culturales que alberga bajo la ciudad de Salamanca.
    Hay demasiadas oficinas de sabios y artistas para una ciudad sin público suficiente para tanta sabiduría.
    Mucha programación y subvención a actividades a las que no van asistentes suficientes como para ofrecer balances equilibrados.
    A cuántas cosas vais quienes escribís…?

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