Castilla y León

La Junta fija el mayor techo de gasto de su historia con casi 11.000 millones

Confía en presentar el proyecto de presupuestos “a finales de noviembre”

La Junta acordó este jueves un límite de gasto no financiero para el año 2021, de 10.980,3 millones de euros, el ”mayor volumen” registrado en la historia de la Comunidad, al incorporar, según explicó el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, las partidas para afrontar la pandemia de la COVID. Una cifra que supondrá un aumento del 14,7 por ciento respecto a los niveles de 2018, el último presupuesto aprobado por la Comunidad.

 

Carriedo compareció tras el Consejo de Gobierno de las Junta, en el que acordó el techo de gasto para las cuentas de 2021, y el cuadro macroeconómico, que prevé un crecimiento para el año que viene del 7,5 por ciento, después de un desplome este ejercicio del PIB del 10,1 por ciento. El consejero asumió que el avance de la Comunidad, “será claramente insuficiente” para compensar la caída de este año, por lo que “hasta 2022” no se recuperarán los niveles de producción de 2019. Constató que Castilla y León sufrirá este ejercicio “el mayor impacto de una recesión, que jamás habíamos registrado antes en la Comunidad, que supone perder uno de cada diez euros de producción. Aseveró que aunque no sirva de consuelo, ese impacto será menor que para la media nacional.

Carlos Fernández Carriedo aseveró que la tasas de paro se situará en el 13,9 por ciento, solo una décima menos que la prevista para este año. Asimismo, los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo crecerán un 2,8 por ciento, frente a la caída del seis por ciento en 2020. “No podremos hablar a corto plazo de recuperar los niveles de empleo de 2019”, asumió. Carriedo explicó que crecimiento y caída de PIB no van al mismo ritmo porcentual que el empleo, y si en 2020, se perderán menos puestos que producción, en 2021, no se generará trabajo al mismo ritmo que avanzará la economía.

Asimismo, precisó que el déficit público se situará en el 1,1 por ciento, frente al 0,2 por ciento de este año, una apuesta por el endeudamiento “coherente con la necesidad de la Comunidad para afrontar determinados gastos”.

El consejero asumió que las cifras de base presupuestaria son previsiones y “como tal hay que tomarlas” sobre un escenario central y todo dependerá de cómo evolucione la pandemia porque “existe una correlación directa entre el impacto sanitario y el económico”. Así, sentenció que si el impacto de la pandemia es “más intenso y dura más tiempo” las estimaciones macro “empeorarán” pero si la crisis sanitaria evoluciona mejor “podrían ser mejores”. “Todo depende de nuestra capacidad de control de la pandemia”, dijo.

El consejero destacó que remitirán estas cifras a las Cortes para su debate parlamentario, unas cuentas que presentó ayer a los diferentes portavoces de los grupos parlamentario el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco.

Fernández Carriedo explicó que esperan que el techo de gasto se debata el próximo pleno de las Cortes, para poder presentar el proyecto de presupuestos “a finales del mes de noviembre”. Sin embargo, asumió que todo dependerá de las fechas en las que se puedan conocer con precisión las cifras de los Presupuestos Generales del Estado, ya que sise presentan en un horizonte “asumible” resultará “conveniente esperar”, pero si se demoran “tomaremos decisiones, aún a riesgo de que no cuenten con la suficiente precisión” en sus datos.

Carriedo repasó las fuentes de ingresos y expuso que llegarán 6.758,85 millones de modelo de financiación, con un aumento del 4,3 por ciento respecto al dato de 2018, aunque suponen, denunció, 170 millones de euros menos que las partidas recibidas ese año.

Fernández Carriedo indicó también que los fondos de la UE, subieran un 0,8 por ciento, hasta los 1.205 millones, sin presupuestar el importe de fondos nueva generación, que se irán conociendo e incorporando sus proyectos.

Asimismo, las transferencias crecerán un 15,6 por ciento, hasta 734,64 millones de euros; y otros ingresos, menguarán un 4,5 por ciento, con 984,7millones, ante una caía del siete por ciento de la recaudación de los tributos propios respecto a 2018.

El consejero constató que este ejercicio, se producirán caídas en los tributos propios superiores al 20 por ciento, por los aplazamientos y la menor actividad económica, pero sentenció que “en ningún caso elevarán los impuestos” sobre familias, pymes y autónomos. “La fórmula para elevar la recaudación debe ser el crecimiento económico, porque subir impuestos deteriora la economía y la creación de empleo”, resumió.

Así, los ingresos no financieros sumarán 10.317,82 millones de euros, a los que se sumarán 633,78 millones del 1,1 por ciento de déficit. Además, los ajustes de contabilidad nacional supondrán 28,69 millones. La cifra global de límite gasto de las tres fuentes sumará 10.980,3 millones.

Por último, Carriedo expuso que la deuda de Castilla y León, se situaran en 2021, en el 24 por ciento, “muy por debajo de la media”.


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