Castilla y León

«No podemos permitirnos una Navidad con riesgos»

Casado advierte de que una tercera ola sería "catastrófica"

“Una tercera ola sería poner en riesgo el sistema sanitario”. Así de tajante se mostró hoy la consejera de Sanidad, Verónica Casado, en su comparecencia semanal para informar sobre la situación epidemiológica por el COVID-19 en Castilla y León, donde reconoció que el ritmo de contagios sigue bajando, pero hizo un llamamiento a la prudencia para evitar que vuelvan a subir las cifras. “Tenemos que seguir esforzándonos para luchar contra la pandemia”, sentenció.

 

Ical.- Casado aprovechó la jornada de hoy para agradecer la labor de todos los profesionales que luchan por la vida y lidian con la muerte en las unidades de críticos, tanto sanitarios como no sanitarios. Reconoció su alta carga de trabajo a lo largo de la pandemia, y también desde finales de septiembre.

En este sentido, recordó que si en una situación normal la ocupación de las 166 camas UCI oscila entre el 60 y el 70 por ciento, hoy hay más de 500 camas con una ocupación media del 57 por ciento, con 165 ingresados por COVID-19.“Todo el mundo ha hecho una labor extraordinaria y quiero agradecerles su labor. Llevan trabajando al más del cien por cien muchos meses” y es duro “trabajar y lidiar con la vida y la muerte y en esas circunstancias”, cuando los pacientes suelen estar ingresados una media de 28 días.

Ante esta situación, la consejera pidió cumplir los protocolos y las medidas restrictivas en estas fechas navideñas, ya que si vuelven las cifras de 2.200 contagios y más de 200 ingresos en UCI, como en octubre, la situación pude ser “catastrófica” para el sistema sanitario, que parte de una situación muy distinta y puede verse sobrepasado, pero también para el sistema económico y social.

El «cuello de botella» a todos los niveles lo marcan las unidades de críticos. “Con más de 100 personas en las UCI vamos a tener un problema. Por favor les pido que no se contagien. Prevenir siempre ha sido más importante que cuidar”.

La consejera explicó que todos los centros cuentan con planes de contingencia ante una tercera ola, y que se está pidiendo a los profesionales que descansen estos días, para si hay un nuevo rebrote en la primera o segunda quincena de enero estar todos preparados “física y psicológicamente”.

“Estamos en una situación todavía grave y tenemos que trabajar todos juntos para evitar esta situación”, dijo, para recordar que la Navidad puede tener los efectos que ha tenido el día de Acción de Gracias en Estados Unidos, donde se han alcanzado los picos más altos de toda la pandemia, con repuntes del 45 por ciento. “Los datos reflejan ralentización del descenso de casos, quizá por los efectos del puente. Nos jugamos mucho, la salud y la vida. El virus no entiende de calendarios”, concluyó.

Las restricciones

La consejera reconoció que la tendencia es buena y explicó que, aunque no les gustaría, se pondrá “en marcha todas las medidas posibles” con independencia de la Navidad, como por ejemplo ha ocurrido en países como Alemania e Inglaterra. “No es el momento, es el nivel”, insistió, para explicar que los pasos hacia una reescalada o desescalada dependerán siempre de las cifras que arrojen los sistemas de vigilancia epidemiológica.

“No podemos hacer previsiones” porque, dijo, si hay algo muy cambiante es la situación epidemiológica. “No podemos estar tranquilos” porque ha habido muchos sobresaltos, y serán los criterios y los estándares aprobados los que determinen las medidas.


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