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«Hay que evitar algunos contactos y esperar a que pasen meses muy malos»

David González Calle, cardiólogo del hospital de Salamanca, asegura que el reto es abordar las secuelas de la Covid-19

La pandemia ha hecho daño, mucho daño a la salud de los españoles; una gran mayoría ha muerto como consecuencia de este maldito virus; otros, por el miedo a ir al Hospital pese a tener algún tipo de dolencia.

Y los problemas cardíacos han sido uno de los otros graves inconvenientes a los que ha tenido que hacer frente un dañado sistema sanitario que se sigue recuperando. Por ello, el cardiólogo del hospital de Salamanca, David González Calle, apela a la prudencia y a la responsabilidad de la gente.

«Es vital concienciar a la población de la importancia de cuidarse mucho estas semanas, evitar contactos y esperar que pasen unos meses malos, que aún nos quedan por venir”.

Los especialistas aún están estudiando las secuelas cardíacas de la Covid-19, que no entienden de edades y pueden afectar a cualquiera… aunque, por fortuna, una gran mayoría vuelve a la normalidad pese a estar varios meses padeciendo los efectos secundarios del ‘bicho’.

¿Habéis notado un descenso de consultas cardíacas con la pandemia?

Durante los meses de marzo a junio, la actividad sanitaria no tuvo más remedio que centrarse en la atención a los pacientes Covid. Y no hablamos solo del hospital y sus consultas, especialmente atención primaria, que es el pilar fundamental de nuestra sanidad.

Este dato es clave para entender la gravedad y complejidad del asunto. Cuando una nueva oleada llega, el sistema sanitario se detiene o ralentiza y con él, su actividad habitual.

Por aportar datos, comunidades como Madrid suspendieron cerca de dos millones de consultas entre marzo y agosto, y así en todas las ciudades. Nuestro hospital era muy consciente de esta situación y desde el primer momento, una vez superada la primera oleada (junio), se abrieron todas las consultas y se reforzaron turnos de tarde. Aún así hay que decir que llevamos mucho retraso y quedan pacientes por ver, desde luego.

Por eso es vital concienciar a la población de la importancia de cuidarse mucho estas semanas, evitar contactos y esperar que pasen unos meses malos, que aún nos quedan por venir.

De otra manera será imposible; ¿cómo vamos a realizar la mayor campaña de vacunación de la historia en enero? ¿Con el mismo personal de atención primaria que lleva años pidiendo mejoras? ¿Desatendiendo las patologías crónicas que tienen el mismo derecho a seguimiento y atención que los demás? ¿O quizás citando a 60 pacientes la misma mañana? Con razón no han podido más que gestionar muchas de ellas telefónicamente.

Por contra, cuando terminó el confinamiento, ¿aumentaron? ¿Tiene la gente miedo de ir al especialista, en este caso al cardiólogo, por la Covid-19?

Una vez superamos los brotes u oleadas, se intenta normalizar la actividad lo antes posible, las consultas funcionando a pleno rendimiento y tratando de reducir las listas de espera, desde luego. Los primeros días suele fallar algún paciente, y con razón, hay mucho miedo.

Afortunadamente se han logrado mantener circuitos independientes, pacientes con sospecha de infección por el virus Sars-CoV2 y el resto. En esto hemos tenido la ventaja de contar con dos hospitales muy próximos, lo cual facilita enormemente esta tarea y podemos garantizar la seguridad de nuestros enfermos.

Pero, llegados a este punto, comienza a preocuparnos sobremanera ya no las listas de espera, sino aquellos pacientes que ni siquiera están en lista de espera. Al final es un círculo vicioso muy negativo: sobrecargamos el sistema sanitario, retrasamos primeras consultas, diagnósticos, pruebas y tratamientos. Hay que luchar por recuperar y mejorar el sistema sanitario que teníamos, es necesario.

¿Habéis notado durante esta pandemia que han tenido lugar más infartos? ¿Hay gente que ha podido confundir los síntomas de un infarto durante esta pandemia?

Al contrario, y este dato fue preocupante, durante los primeros meses dejamos de atender a un gran número de patologías urgentes cardiovasculares: infartos, arritmias, descompensaciones cardíacas… los pacientes no acudían al hospital, los tiempos de demora aumentaron y por desgracia, muchos de ellos no llegaron o las secuelas han sido muy importantes.

Es cierto que la respuesta del hospital fue exquisita en este punto, se mantuvieron activos el código infarto las 24 horas del día, la unidad de críticos cardiovasculares e incluso una alerta 24 horas para eventos arrítmicos que nos permitía minimizar los ingresos y periodos de los mismos, todo ello buscando el mejor resultado y la mayor eficiencia, en una época tan delicada.

Para los meses futuros, ante el más mínimo síntoma cardiovascular, hay que consultar al médico, puede ser una urgencia.

David González calle

Se habla mucho de las secuelas del virus en algunas personas. ¿Qué problemas cardíacos puede dejar?

Este tema se estudiará, me temo, durante muchos meses aún. Es importante poner en contexto la enfermedad que estamos tratando, es nueva, estamos aprendiendo cada día y no sabemos qué vendrá mañana.

En ocasiones, me atrevería a decir, que es frustrante para los sanitarios, no sabemos cómo tratarla, es muy grave, alta mortalidad y unas secuelas aún mal conocidas pero que cada vez más empezamos a encontrarnos: disnea, intolerancia a mínimos esfuerzos, dolor torácico, palpitaciones, cefalea, … son algunos de los síntomas más frecuentes.

El desconocimiento médico de los mismos no debe llevarnos a menospreciar la sintomatología de nuestros pacientes, o quizás en unos meses debamos pedir disculpas (una vez más, como cuando en febrero decíamos que esto era un catarro, yo el primero).

Desde cardiología, fuimos pioneros en abrir una consulta monográfica “Cardio-Covid” en el ámbito nacional. La finalidad únicamente era dar respuesta al creciente número de casos que acudían a urgencias, primaria u otros especialistas, con clínica del corazón.

El análisis de estos primeros meses de trabajo nos permite decir que el perfil más habitual de paciente son mujeres (60%), jóvenes (58 años), con infecciones por el virus relativamente leves pero secuelas muy llamativas: disnea, dolor torácico o palpitaciones que imposibilitan la realización de una vida normal y esto no puede ser, esta gente necesita una atención y un diagnóstico.

La mentalidad de la consulta es ser resolutiva, llegar a un diagnóstico (entre los que nos ha sorprendido un 23% de pericarditis con derrames pericárdicos muy llamativos) y solución lo antes posible. Con un 10% actualmente de población española infectada ya, este va a ser un problema serio los próximos meses. Debemos trabajar de manera estrecha con atención primaria y el resto de especialidades para facilitar el flujo de pacientes y dar solución a los mismos.

Cuando existen secuelas, ¿duran mucho, poco o se mantienen para siempre en el tiempo? Y la gente joven afectada por Covid, ¿puede sufrir también estas secuelas cardíacas?

Prudencia, no podemos afirmar nada. Hay pacientes con síntomas desde marzo, y ya han pasado 9 meses. La gran mayoría se recupera de forma completa, es cierto. Importante para ello es identificar el problema de manera precoz, tratarlo o mitigarlo, en la medida de lo posible.

Nos preocupan cada vez más estas secuelas, pues aparecen en pacientes con infecciones leves, en jóvenes, en un importante número de pacientes en edad laboral que no ha podido reincorporarse aún… es un gran reto y tenemos que comenzar a abordarlo. Hay que recuperar a esta gente y lo conseguiremos, paso a paso.


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3 comentarios

  1. Excelente profesional. Siempre amable y abierto a atender a todo el mundo. Un líder nacional en cardiocovid. Gracias David

  2. Se junta con el jefe de cardiologia y te pueden mover un hospital ellos solos. Menudos cracks y trabajadores! Muy orgullosos de la sanidad salmantina. felicidades al equipazo

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