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Economía

Los ganaderos de leche, ¡a la calle!

Se manifestarán por las calles de Valladolid para denunciar su crítica situación

Los ganaderos de Castilla y León saldrán de nuevo a la calle el viernes 6 de agosto, a partir de las 12 horas, para protestar por la crisis de precios de la leche que sufren, por la que perciben lo mismo que hace 20 años, y el aumento de costes de producción de los últimos meses, que han elevado los gastos en un 20 por ciento.

Ical.- Esta situación ha motivado la desaparición de 400 productores en el último lustro, un 30 por ciento, desde el fin de las cuotas lácteas. De ellos, 60 se han echado a un lado en el último año, un siete por ciento menos, hasta dejar la cifra actual de ganaderos en la Comunidad en el entorno de los 900. Los datos son paralelos en España, con un 5,4 por ciento menos en 2020 (600 profesionales que han abandonado) y un 25 por ciento en cinco años, hasta fijar los 11.800 ganaderos actuales.

El coordinador autonómico de UCCL, Jesús Manuel González Palacín, señaló que la protesta se celebrará frente a un supermercado en la calle Guardería de Valladolid, muy cerca de la estación de autobuses. “Esta crisis la generan las grandes superficies por la reducción del precio de la leche, producto que siguen utilizando como reclamo. Al ser de primera necesidad lo usan para captar clientes”, denunció González Palacín.

Por ello, confió en que esta concentración sirva de “mensaje a la Administración y a las grandes superficies para no banalizar la leche y que tenga un precio digno”. “Si seguimos así nos quedaremos sin sector de vacuno de leche, que ha protagonizado una reconversión brutal y no puede seguir perdiendo activos. Es un toque de atención”, indicó. Así, el responsable de UCCL reclamó a la distribución “sensibilidad con los ganaderos, que hable con sus proveedores y suban el precio de la leche”, apuntó.

En la misma línea se pronunció la responsable de vacuno de leche en Castilla y León y España, Adoración Martín, quien recordó que la situación “no es de ahora, sino de muchos años”. De hecho, mostró dos facturas reales de su explotación, en que la percibía lo mismo en 2001 que en abril de este año. Explicó que una ganadería en Castilla y León tiene de media unas cien vacas, y con “esta pérdida por el aumento de costes, supone 3.000 euros al año de pérdidas”. “Imaginad madrugar todos los días mientras sabes que no solo no ganas dinero, sino que lo vas a perder”, expuso, para señalar que “es lícito ganar dinero, pero que no sea a costa de la pérdida de otros”.

Asimismo, explicó que cada diez vacas “se crea un trabajo indirecto y la ganadería además fija población”, por lo que el cierre de estas explotaciones acarrean “consecuencias muy negativas”, algo que remarcó “de cara a los políticos que se llenan tanto la boca con la despoblación”. “Los precios los marca la distribución y estamos bajo imposiciones por parte de la industria y ausencia de negociación. Este aumento de costes no podemos repercutirlo en los precios de la leche”, argumentó.

Al respecto, puso como ejemplo un estudio de costes publicado por el Ministerio de Agricultura, que refleja que en 2020 fueron de 0,3515 euros el litro, cuando el sector ha cobrado 0,32. Si se suma el 20 por ciento de incremento de costes de producción se estaría hablando de que se necesitarían 0,37 euros para cubrir coste. 

También cargó contra el Gobierno y la Ley de Cadena Alimentaria, que es “poco ambiciosa y no tiene compromiso por parte del Ministerio para su aplicación”. “Estamos atados de pies y manos”, comentó Martín, quien señaló que la “culpa” es de todas las grandes superficies.

Macrogranjas

Por último, Jesús Manuel González Palacín se mostró en contra del término macrogranja, más en una Comunidad que “ha hecho reconversiones en explotaciones que han pasado de una treintena a cien vacas, que permite la viabilidad, mientras se pague la leche en condiciones, y da trabajo a un par de personas y permita momentos de ocio”. “Las 20.000 cabezas del proyecto de Noviercas, que esperemos se quede en eso, un proyecto, son un despropósito”, afeó.

A su juicio, estas ideas son “un peligro”, ya que UCCL consideró que 300 vacas es un número “más que digno para vivir; más de esa cifra es un modelo contrario al defendido por la organización”, con lo que no rechazó la presentación de una iniciativa legislativa nacional para regular el número de cabezas por explotación, como sucede con el porcino. Por último, reprochó a quienes acusan a los ganaderos de “ser los responsables del cambio climático”, cuando son los “principales defensores del medio ambiente”.

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