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A la escuela en contacto con la naturaleza

El CRA Valvanera apuesta por un modelo de educación rural y de calidad

Desde hace años, el CRA Valvanera de Santibáñez de Béjar viene apostando por un modelo de educación en el que los niños aprenden en conexión con el entorno y el medio ambiente. Por ello ha sido reconocido en varias ocasiones como uno de los mejores centros de Calidad Educativa de Castilla y León.

El Colegio Rural Agrupado (CRA) “Valvanera” es un centro cuya sede se ubica en la localidad de Santibáñez de Béjar. En él se imparten clases de Infantil y Primaria a los niños del municipio. Además de ellos, también acuden al centro alumnos de las localidades cercanas. Desde hace años se han venido desarrollando proyectos de Innovación Educativa, especialmente impulsados por la directora del colegio María José Pérez, así como planes docentes y prácticas inclusivas y de calidad. Prueba de ello ha sido la puesta en valor del centro por parte de las instituciones.

En este sentido, ha obtenido varios premios de Mejora de la Calidad Educativa en diferentes modalidades. Entre ellas destacan los reconocimientos por “Valores para la convivencia” (2012-13), “Actualización TIC de una escuela inclusiva” (2017-19), “Inclusión que comunica” (2019-20) o “Herramientas Digitales para Transformar la Educación” (2020-21). También ha sido avalado como centro certificado en la integración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

La valoración

Fruto de este trabajo, en el centro se ha creado un gran ambiente para el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes. Estos escolares coinciden en la cercanía de los profesores, el buen trato entre el personal del centro, así como una enseñanza “divertida y agradable”. Todos ellos muestran su alegría y gusto al acudir cada día al colegio porque “nos lo pasamos bien” o porque “además de aprender me divierto”.

En cuanto al trato, los escolares destacan la gran cercanía de los docentes, motivada además porque “al haber menos niños que en las ciudades, los profesores tienen más tiempo para los que hay”. Esta cuestión también es valorada positivamente, pues los niños consideran que, frente a la enseñanza en las ciudades, ellos cuentan con “ventajas”. Además del trato cercano, explican, no sufren problemas de masificación y falta de espacio, gozan de mayor tranquilidad y atención, y su contacto directo con la naturaleza les permite “aprender y descubrir con solo mirar por la ventana”.

Cultivos realizados por los alumnos

También destacan la vida en el pueblo frente a la ciudad. Citan una mayor tranquilidad y seguridad, la cercanía entre las personas o el entorno natural que los rodea. En este sentido, muestran que, fuera del horario escolar, pueden “salir con sus amigos desde más pequeño sin tener que ir con mayores”. También mencionan el ir “a las vacas”, “a las gallinas” o “al huerto”, cosas que en una ciudad “no podríamos hacer”. Sobre sus gustos laborales hay multitud de opiniones. Aunque se repiten profesiones como las de policía, médico o veterinario. Asimismo, sigue habiendo niños que apuestan por el sector primario, con oficios como los de ganadero o pastor.

Respecto a los escolares que acuden desde otras localidades, muestran su agrado al acudir al centro. Porque ven a “más niños”, “son muy amables” y les tratan “muy bien”. Además, aquellos que anteriormente estudiaban en otros colegios, también se sienten satisfechos con el cambio, resaltando aspectos como “la tranquilidad” o “la amabilidad de los compañeros”.

A través de la naturaleza

Desde el CRA Valvanera se han adoptado varios planes con el fin de mejorar la Calidad Educativa. Uno de ellos es el Proyecto de Innovación Educativa “Próxima estación: ODS 2030”. A través de él, se pretende que los escolares aprendan “cómo funciona el mundo, cómo las diferentes problemáticas del planeta se relacionan entre sí y cómo ayudar a solucionarlas”. A partir de él, se pretende llevar a cabo un Huerto Escolar, plantación de árboles y zonas verdes, así como la creación de una Biblioteca Verde.

A lo largo del proyecto, los alumnos seguirán un “modelo de enseñanza-aprendizaje” en el que “aprenden al mismo tiempo que hacen un servicio a la comunidad”. Ante esto, los niños se muestran ilusionados, ya que suponen la realización de “actividades muy divertidas” y “más entretenidas que estar siempre estudiando en clase”. Dentro de esto, los escolares destacan numerosas actividades, especialmente hacen hincapié en una de sus preferidas: “el cultivo de plantas en los semilleros”.

Sin embargo, la pandemia de COVID-19 se ha dejado notar, paralizando proyectos como “Próxima Estación: ODS 2030”, durante el curso 2019-20. También ha generado cambios a la hora de realizar las actividades, como la implementación de medidas de seguridad. Por ello, los menores muestran sus ganas de que “las actividades del centro vuelvan a la normalidad” lo antes posible.

Por otra parte, como es común en los centros rurales, el problema de la despoblación supone una amenaza. Desde el Ayuntamiento del municipio se viene ofreciendo una Ayuda al Nacimiento, dotada con 1.000€ por nuevo vecino. Además, el pueblo cuenta con servicio de guardería, subvencionado por las Administraciones y por el cual solamente hay que abonar una tasa de 50€ mensuales.

 

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