Opinión

Los peldaños

Hace muchos años leí un artículo de mi venerado maestro Bermudo Meléndez, ilustre catedrático de Paleontología, en el que se refería a los peldaños de la vida animal desde que fue creada.

El primer peldaño consistió en la asimilación del carbonato cálcico a partir del bicarbonato disuelto en las aguas. Hasta entonces todos los animales eran organismos blandos, fofos, que vivieron y evolucionaron lentamente, que no dejaron huellas apreciables, salvo raras excepciones, allá en los tiempos precámbricos.

Pero en “un momento” de la evolución de la vida –equivalente a muchos millones de años—algunos seres muy primitivos asimilaron el bicarbonato para formar esqueletos calcáreos.

¿Cuándo fue eso? Durante un largo lapso de tiempo previo al Cámbrico, iniciando algo así como la historia paleontológica del Planeta, haciendo un símil con la escritura, frontera entre la historia y la prehistoria humanas.

Muchos de aquellos representantes iniciales de la vida animal con esqueleto externo, calcáreo, desaparecieron posteriormente y otros formaron estirpes que, en algunos casos, llegan hasta nuestros días. Son los Invertebrados.

El segundo peldaño de la vida animal lo subieron algunos cordados que asimilaron el fosfato tricálcico para formar unas protecciones para su notocordio, las vértebras. Este logro constituye el nacimiento de los primeros peces antes del Silúrico, que sucesivamente serían el origen de los anfibios, reptiles y mamíferos.

Estos dos peldaños son algo indudable, pero hay un tercero muy discutido en el que unos creen y otros opinan que es sólo un paso más en la evolución orgánica. Estoy hablando de la adquisición de un cerebro capaz de razonar sin que se deje llevar por los instintos animales.¿Comprendéis a que me refiero? Es lo que diferencia los seres racionales e irracionales.

Dicen que esa capacidad para pensar se inició cuando algunos primates bajaron del árbol a la sabana, donde tuvo que andar erguido. Bueno, pero… ¿qué les hizo bajar del árbol?

Los sentimientos, aquello que te hace cuidar con amor a tu enfermo, tantas y tantas cosas… ¿son sólo reacciones químicas?

Podríamos hablar horas y horas sobre ello. Lo ha hecho la Humanidad durante siglos y no podemos añadir nada que no se haya dicho a favor o en contra de este peldaño. Mi intención aquí es sólo haceros pensar un poco…

Para ilustrar peldaños ¿qué mejor imagen que los de la Escalera de Mi Universidad?
Para ilustrar peldaños ¿qué mejor imagen que los de la Escalera de Mi Universidad?

Los peldaños… Me acuerdo de otra lectura en la que se hablaba de otros peldaños, no paleontológicos, sino que afectaban a la Historia humana. Ésta sería como una escalera en la que en cada escalón habitan –habitaron—unas seis generaciones.

Cada subida al escalón siguiente es siempre dolorosa, traumática, y viene marcada por un acontecimiento, algo, que la transforma lentamente, intangible, que hace que convivan durante algún tiempo gentes nuevas y antiguas –llamando así a las que viven ancladas en el pasado, suponiéndolo siempre mejor que el presente.

Pero ¡cuidado! No hay que confundir este concepto de anclaje en el pasado con la propia existencia de cada individuo, que siempre piensa que su juventud era mejor, porque no había empezado entonces el declive de su vida.

No. Los peldaños a los que me refiero no responden a nuestra experiencia personal. Yo diría que hay algunos más altos que otros, como –por ejemplo—el paso de la Edad Media al Renacimiento.

Y me pongo a meditar sobre otros peldaños no tan trascendentales, pero que motivan un cambio en la sociedad. ¡Pensad, pensad en las transformaciones de la sociedad española, pongamos por caso, en los últimos cien años…! Y en las causas…

No sigo, que me enredo… ¡Hala! ¡A pensar!

 


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9 comentarios

  1. Querido Emiliano,

    Muchas gracias por tu nueva entrada y por hacernos pensar. Sabes que nos acordamos de tí en el IRNASA en especial ahora que va a cumplirse un año de aquel fantástico seminario que nos diste con motivo de la semana de la Ciencia 2014. Esperamos verte pronto por aquí donde siempre eres bienvenido. En cuanto los peldaños, ya iremos viendo también: indudable indudable no hay nada porque todo es dudable, salvo quizás, como tu bien sabes, algunos sentimientos muy fuertes.

    Un abrazo muy fuerte esperando que pronto nos veamos y con mis mejores deseos

  2. Es siempre una satisfacción leer tus originales historias en las que desgranas tu buen conocimiento no sólo de la ciencia, sino también de de la vida. Gracias por tu humanismo, Emiliano, y no pierdas la esperanza de aumentarlo peldaño a peldaño.

  3. ¿Qué os voy a decir, queridos amigos? ¡Me animáis para que siga escribiendo para todos vosotros!
    Un abrazo muy fuerte

  4. Leo con cariño tus comentarios, esté de los peldaños me ha suscitado enviarte el último correo con Manolita Martín.
    Te lo remitiré en otro correo pues no acierto a incluirlo en este

  5. me encanta siempre el comentario y la disquisición filosófica que haces.
    Animo Emiliano.
    Un saludo . Carmen Ortega

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