La pantalla que debería indicar los tiempos de llegada del autobús urbano en la parada número 35, en el número 94 del Paseo de Carmelitas, no funciona desde este verano, al menos desde agosto. Tras meses apagada, sin ofrecer la información para la que fue instalada, el mecanismo interno ha sido retirado, de modo que solo se mantiene la cubierta exterior.
Es cierto que las marquesinas y postes del autobús urbano de Salamanca cuentan desde hace unos meses con un código QR que facilita los tiempos de llegada a través de la aplicación NaviLens, pero estas pegatinas no son accesibles para gran parte de los usuarios. Ello se debe a su elevada ubicación, que no está adaptada para viajeros con silla de ruedas, movilidad reducida y gran parte de mayores pues, en el caso de los postes, se encuentran a más de 2 metros de altura.
Además, acceder a estos datos a través de un QR y una aplicación para el móvil es un sistema complejo para gran parte de las personas mayores o poco habituadas a estas tecnologías (e incluso para usuarios con discapacidad intelectual, por ejemplo).
En el caso de la marquesina número 35, además, acceder a la información de los tiempos de llegada es casi imposible una vez que anochece, pues muchas cámaras de los móviles son incapaces de leer el QR por la falta de luz. Las líneas 5, 6, 10 y 11 tienen parada en ella.
