Las dos plantas de biogás que la empresa Genia Bioenergy prevé instalar en los pueblos salmantinos de Cantaracillo y Machachón crearán “12 puestos directos seguros” en cada caso, que podrían llegar hasta los 15, y otros 25 indirectos para cada instalación en áreas como transportes, seguridad, administración o mantenimiento, de una proyección de futuro de 25 años.
Los dos proyectos ya están en manos de la Junta de Castilla y León, en tramitación y, además, la compañía busca actualmente la ubicación para un tercero en la zona de Ciudad Rodrigo. Así lo señala el director de estudios de Genia Bioenergy, Bernat Chuliá, que explica a La Crónica de Salamanca los detalles sobre unos proyectos que, por el momento, solo están sobre papel, y que cuentan desde hace meses con detractores como las plataformas Stop Biogás.
¿Qué residuos tratarán?
Las plantas tratarán principalmente purines de vacuno de leche, estiércol de vaca, además de purín de cerdo y gallinaza (deyecciones de gallinas), todo procedente de granjas de la zona, con el fin de convertirlos en energía: biogás.
¿De dónde procederán?
La distancia máxima será de 15 kilómetros de distancia a la planta y los subproductos procederán de instalaciones ganaderas locales. “El decreto que está preparando la Junta de Castilla y León va en esa línea”, pues la normativa regional fijará un máximo de 20 kilómetros de distancia para la procedencia de los residuos, recuerda Chuliá. En concreto, serán un máximo de 15 en el caso de Cantaracillo y menos de 20 para Machacón.
¿Será necesaria materia de otras zonas?
Según la empresa, esto será innecesario, pues las plantas se alimentarán de las deyecciones de las explotaciones de cada zona. De hecho, tal y como están proyectadas, y según indica el director de estudios de la compañía, “no darán servicio a todo lo que se produce”, para no arriesgarse a tener que “buscar residuos fuera”, en caso de que en un futuro el número de explotaciones se reduzca.
¿Incentivarán la llegada de macro granjas?
Los acuerdos establecidos con ganaderos de la zona garantizan que habrá subproductos suficientes para ambas plantas. “No anunciamos los proyectos hasta que no están garantizados los residuos”, ratifica el responsable de Comunicación de Genia, José Antonio García.
En este sentido, añade que su llegada a la provincia salmantina “no es una llamada a las macro granjas”, porque los compromisos ya están establecidos con las explotaciones de la zona, sin posibilidad de “asumir” más residuos.

Digestato o digerido: qué es y uso
Una vez que los residuos se han procesado para producir gas, queda una parte de materia orgánica, un “subproducto del proceso” que se compostará “dentro de la propia planta” en forma de “material elaborado”, es decir, “un compost que los propios ganaderos van a recuperar” y que podrán emplear “para los forrajes que cultivan para su ganadería de vacuno de leche o sus cereales para engorde”, detalla Chuliá.
Los ganaderos los entregarán en las plantas directamente y, luego, este material se procesará para generar biometano; después, este se depurará para recuperar el metano, que “se inyectará a la red de gas natural para que se consuma en cualquier punto de la red, ya sea industrial o doméstico”, añade.
¿Habrá malos olores?
La empresa asegura que sus plantas están libres de malos olores porque cuenta con un circuito estanco. A este respecto, cuando los residuos entren en la planta, se descargarán en “una nave cerrada” con control de desodorización. Su siguiente destino serán “reactores cerrados y en ausencia de oxígeno para que la materia se degrade y produzca biogás, que es el metano que queremos recuperar”.
Así “se garantiza el control de olores, tanto en la zona de descarga como dentro del proceso”. Después, el material obtenido (el digerido), llega a “una planta de compostaje que también tiene su sistema de lonas o de trincheras” para garantizar el “control de olores y de partículas” que se puedan generar, explica el técnico.
¿Son instalaciones seguras?
“Todas estas plantas pasan por un proceso de evaluación de impacto ambiental, por una tramitación suficientemente garantista de autorización ambiental integrada”. En ella se evalúan la parte urbanística, es decir, “que el suelo tenga un uso compatible con la actividad que se va a desarrollar”, y la medioambiental, centrada en controlar aspectos como las “emisiones a la atmósfera”.

¿Serán iguales entre sí?
Las instalaciones de producción de biometano de Cantaracillo y Machachón serán “plantas gemelas”, es decir, compartirán las mismas características
¿Son peligrosas para la salud?
Las plantas que prevé abrir Genia Bioenergy no suponen “almacenamiento de productos tóxicos ni nocivos”, y tampoco de “gases inflamables” o de otro tipo, porque “el gas se inyecta a la red”, por lo que “el riesgo de explosión no existe”.
La empresa garantiza que tampoco habrá “un riesgo biológico”, pues los procesos se desarrollarán “a temperaturas normales, en condiciones de proceso controladas”. “Yo, categóricamente, negaría que haya algún riesgo para la salud pública”, declara Chuliá.
“Esos gases que inyectaremos a la red se están produciendo ya en las granjas, donde el estiércol y los purines están en balsas” y el metano, un gas de efecto invernadero, “está subiendo a la atmósfera sin que se reutilice”, advierte el asesor de comunicación de la compañía.
¿Serán macro plantas?
Gestionarán 120.000 toneladas de materia al año, pero no por ello pueden calificarse como macro plantas pues, en Europa, la media es de 500.000 toneladas, e incluso puede llegar a un millón. “Es decir, estamos hablando de un 40% de la media europea”, por lo que no podrían ser consideradas de tipo macro, según puntualiza García.
¿Generarán tráfico de camiones?
En las 16 horas diarias de funcionamiento de las plantas, se prevé el tráfico de “unos 40 o 50 camiones, es decir, un camión cada 40 minutos”, que llegarán a cada instalación “sin atravesar ningún núcleo urbano”, siempre por carretera, “desde la autovía”, para llegar a las plantas, y a través de carreteras comarcales, en el caso de las granjas, aclara el responsable de Comunicación.
¿Darán lugar a energía sostenible?
“Esto es la auténtica economía circular: utilizar residuos de los que hasta ahora era complicado deshacerse para hacer un nuevo producto que tendrá uso agronómico y energético”, enfatiza García. “No venimos a depredar”, sino que “esto puede ser la diferencia que haga que un pueblo sobreviva”, apostilla.

Relación con los vecinos
La empresa cuenta con un departamento de licencia social que, entre sus iniciativas, organiza talleres participativos en los municipios donde instala sus plantas. Este contacto con los vecinos permite a la firma recoger posibles inquietudes sobre sus proyectos y “mejorar, si cabe”, cada uno de ellos. En este sentido, la empresa ha realizado ya actividades similares reuniones y informativas en Cantaracillo y Machachón.
Plantas similares en España
Genia Bioenergy tiene otras plantas que producen biometano en España. Entre ellas, una en Córdoba, que gestiona 140.000 toneladas de residuos, y otra en la provincia de Teruel, que recibe 150.000 de purines y otros subproductos y que entró en funcionamiento hace cuatro años. “Los miedos o dudas que la gente pueda tener sobre un proyecto futuro, nosotros ya nos hemos enfrentado a ellos y los hemos solucionados en plantas que están en funcionamiento” y donde se organizan visitas para dar a conocer las instalaciones y sus procesos, señala el director de estudios de la firma.
¿Qué es Genia?
Genia Bioenergy es una compañía española que integra toda la cadena de valor del biogás y biometano, desde el desarrollo de tecnologías y soluciones, la ingeniería, tramitación, construcción y operación técnica biológica de los proyectos.
El objetivo de la compañía es convertirse en el primer productor independiente de biometano en España y Portugal, con al menos 30 plantas en funcionamiento en 2030, de las cuales ya ha anunciado 12.

Incluyendo los proyectos de Salamanca, en Castilla y León prevé desarrollar al menos nueve y, para dar a conocer las características de las que prevé gestionar en la provincia, la empresa ofreció este jueves en la capital charra un encuentro informativo con ganaderos, el colaboración con organizaciones agrarias Coag, Asaja y UPA.