El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha recortado su previsión de crecimiento global para este año al 3,1%, lo que supone una reducción de dos décimas respecto a sus cálculos anteriores. Este ajuste responde directamente al impacto de la guerra en Irán, un conflicto que, de prolongarse, podría derivar en la mayor crisis energética de la era moderna.
Impacto en España: más inflación y menor crecimiento
El informe de perspectivas confirma que la economía española se verá afectada por el entorno bélico, aunque mantendrá un ritmo superior al de sus vecinos europeos:
- Crecimiento del PIB: Se estima un avance del 2,1% para 2026, dos décimas menos de lo proyectado a principios de año.
- Inflación al alza: La tasa general subirá hasta el 3%, seis décimas más de lo previsto. Para el próximo año, el encarecimiento de los precios seguirá a un ritmo del 2,3%.
- Mercado laboral: La tasa de paro bajará al 9,8%, la cifra más alta de la eurozona pese al descenso.
España, a la cabeza de la Eurozona
A pesar del recorte, el organismo destaca que España crecerá más que el resto de grandes potencias de la región. El avance español (2,1%) será el doble que la media de la zona euro (1,1%) y superará ampliamente los registros de Francia (0,9%), Alemania (0,8%) e Italia (0,5%).
Escenario de riesgo extremo
El FMI advierte de que, si los daños a las infraestructuras energéticas se agravan, el crecimiento mundial podría desplomarse hasta el 2%. En este contexto de inestabilidad, se anticipa que el Banco Central Europeo reaccione con un aumento de los tipos de interés de 50 puntos básicos a lo largo de 2026 para contener la presión inflacionaria.


















