El sector nuclear europeo da un paso decisivo hacia la autonomía energética. La empresa SGE ha sellado dos acuerdos de cooperación con Enusa (empresa pública española con planta en Salamanca) y Genusa para asegurar la cadena de suministro de combustible de los futuros reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés).
Los pilares del acuerdo
Esta alianza se divide en dos frentes estratégicos que refuerzan el papel de España como referente industrial:
- Con Enusa: Se desarrollará una «hoja de ruta» para la compra de materiales de combustible. Esto incluye la gestión comercial y técnica del uranio enriquecido y su entrega logística a las plantas de fabricación.
- Con Genusa: SGE recibirá apoyo de ingeniería, formación y consultoría especializada. Además, GENUSA se encargará de la fabricación del combustible nuclear basado en el diseño GNF2, una tecnología ya probada y autorizada en Europa desde hace 20 años.
¿Qué es el BWRX-300?
Es un modelo de reactor modular pequeño (SMR) diseñado para ser desplegado de forma rápida y escalable. A diferencia de las grandes centrales tradicionales, estos reactores permiten una ejecución industrial más flexible. El objetivo de SGE es construir una «flota» de estos reactores en diversos mercados europeos, y para ello necesitaba socios con la trayectoria y solvencia de las empresas españolas.
Declaraciones clave
- Rafa? Kasprów (CEO de SGE): «Estamos construyendo las bases industriales necesarias para desplegar el BWRX-300 a escala en Europa. Estos acuerdos refuerzan un modelo basado en tecnología probada y sólida cooperación».
- Mariano Moreno (Presidente de Enusa): «Este hito refuerza nuestro papel como socio industrial de referencia. Nos permite materializar nuestro Plan Estratégico y anticipar las necesidades de los nuevos reactores avanzados».
- Josh Parker (CEO de Genjusa): «Estamos preparados para apoyar el despliegue de esta tecnología en Europa aportando nuestra amplia experiencia en ingeniería de combustible».
Un ecosistema energético reforzado
Este movimiento no solo beneficia a las empresas implicadas, sino que consolida la cadena de suministro europea. Al combinar la innovación de los SMR con la experiencia de fabricación de Enusa y Genusa, Europa se prepara para una ejecución de proyectos nucleares a largo plazo, más eficientes y con mayor seguridad de suministro.



















