La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) advierte de que las necesidades de relevo de la fuerza laboral no pueden satisfacerse con población nativa joven, especialmente en los niveles educativos superiores, por lo que es esencial que lleguen más personas migrantes a España ya que, sobre todo las comunidades más envejecidas, no están consiguiendo un remplazo suficiente ante las jubilaciones.
Servimedia / ICAL.- Así se desprende de la 15 edición del ‘Observatorio trimestral del mercado laboral’, coordinado por los economistas Florentino Felgueroso (Fedea) y Rafael Doménech (BBVA Research). Dicho estudio señala que la comunidades autónomas con una población nativa más envejecida no coinciden con las que tienen un mayor peso de la inmigración.
Entre el año 2000 y 2010, cuando se produjo un ‘boom’ migratorio’, el aumento de la población activa inmigrante complementó al de la nativa; en la oleada actual, la inmigración está compensando la falta de crecimiento de la población activa nativa.
“La población inmigrante está siendo clave para equilibrar las pérdidas netas de empleo derivadas de las jubilaciones. Sin embargo, algunas comunidades, sobre todo las más envejecidas, no han logrado aún cubrir estas bajas, y no lo conseguirán si la inmigración no sigue creciendo”, añade el estudio.
Además, sostiene que la inmigración cualificada está permitiendo que, por ahora, todas las comunidades contrarresten las pérdidas de empleo causadas por las jubilaciones en los niveles educativos medios y superiores. No obstante, precisa que la población joven nativa no se emplea en las actividades económicas y ocupaciones que deja la población jubilada.
En cambio, la población inmigrante muestra una estructura más similar a la de la jubilada que la población joven nativa. Las diferencias son mayores en las comunidades más envejecidas.
Por otra parte, el Observatorio repasa las cifras del mercado laboral de los últimos meses y explica que se sigue creando empleo, aunque a un ritmo algo más moderado, con la tasa de temporalidad en mínimos históricos.
La población española entre 25 y 34 años y mayor de 44 años, y la extranjera entre 35 y 44 años explicaron el incremento de la ocupación. La población extranjera concentró el 57 % del empleo creado en el tercer trimestre de 2025.
La población activa también creció, pero menos que en los dos trimestres precedentes debido a la caída de la tasa de participación de la población española. Además, la recuperación de las horas trabajadas ganó tracción, pero el tiempo de trabajo por persona ocupada fue menor que el registrado en el cuarto trimestre de 2019, debido, sobre todo, al aumento de las bajas por enfermedad o incapacidad temporal.
Productividad
En la presentación del Observatorio, la directora de la División de Análisis Económico de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), Esther Gordo, señaló que, en los años recientes, se ha producido una “mejora significativa” de la productividad pues, por primera vez, la economía española ha sido capaz de compatibilizar tasas de empleo altas con mejoras de productividad. No obstante, reconoció que hay un estancamiento si se analiza la productividad por hora trabajada con la fórmula estadística habitual.
De cara al futuro, dijo que la población en edad de trabajar va a disminuir unos años después de 2030, un poco después de lo previsto inicialmente, que era justo 2030, gracias a la aportación de la población migrante. Así, si se va a reducir la población trabajadora, la mejora de la productividad será clave para compensar este déficit de empleados.
Además, previno de que todavía no detecta un “cambio notable” en la estructura económica pues, aunque han subido las ocupaciones sobre nuevas tecnologías, el valor añadido que más ha crecido ha sido el de la hostelería o el comercio, sectores tradicionalmente fuertes en España.
Asimismo, se preguntó que va a suceder con los presupuestos cuando dejen de circular en España los fondos europeos del plan de recuperación, ya que, en los últimos años, se ha incrementado sensiblemente el gasto en protección social.
En síntesis, dijo que persisten en España las “mismas debilidades estructurales” aunque haya habido ciertas mejoras en la productividad y reclamó que, a los organismos creados para abordar el problema de la productividad en el país, se les “dote de mayores medios”.
El presidente del Consejo de la Productividad de España, Juan Francisco Jimeno, pidió también que se incrementen los recursos del organismo que preside, aunque ironizó con que no lo verá él como presidente.
Explicó que la productividad por hora trabajada está creciendo el doble de lo que sucedía en años anteriores a la pandemia (2014-2019), aunque precisó que es “fácil” teniendo en cuenta que era un 0,5% y ahora un 1%. Con todo, advirtió de que todavía no se han recuperado los niveles previos a la recta final del siglo XX.
También lamentó que España mejore su productividad solo la mitad de lo que se necesitaría y esté por debajo de muchos países de su entorno. Igualmente, calificó de “monsergas” los discursos que alertan de que los inmigrantes quitan los empleos de los españoles nativos y señaló que, conforme se favorece la integración, ayudan a que crezca la productividad.





















