Ángel Lemus, músico mirobrigense, estrena este miércoles un ambicioso proyecto audiovisual donde la tradición charra se funde con el pensamiento de Miguel Delibes y la danza contemporánea. Rodado en los históricos campos de Arapiles, el trabajo propone un «cambio de mentalidad» para asegurar el futuro de la raíz salmantina.
Muchos piensan que el folclore debe de ser una reliquia estática, un objeto de museo que debe permanecer inalterado para no perder su esencia. Sin embargo, Ángel Lemus rompe con esa visión conservadora para entender la tradición como un motor de evolución. El músico de Ciudad Rodrigo estrena este miércoles a las 21:30 su nuevo proyecto, J.S El Charro, (cuyo título rinde homenaje a la mítica figura de Julián Sánchez El Charro, un proyecto que define no solo como una canción, sino como un «grito de guerra en una industria saturada de melodías vacías”.
El «cambio de mentalidad» y la unión territorial
El corazón de este lanzamiento late bajo una premisa intelectual y reivindicativa. La obra recupera la voz de Miguel Delibes para defender que la cultura puede generar un «cambio de mentalidad». Para Lemus, este cambio pasa por dejar de discutir como «hermanos enfadados, como Abel y Caín” dentro de la propia comunidad de Castilla y León.
«Somos dos regiones y culturas muy distintas en un mismo territorio, y eso es lo que nos hace únicos», explica el artista. Lemus lamenta que a veces se valore más lo ajeno que lo propio, señalando una contradicción habitual en la provincia: «Es gracioso que el 23 de abril, día de nuestra comunidad, vaya más gente a la Feria de Abril de Sevilla que a celebrar su día. Ahí está el error». Con su estética reivindicar la diversidad del territorio más grande de España y fomentar que se valore y contrate a los artistas locales en su propia tierra. «Es un discurso de o nos juntamos o nos quedamos como estamos», señala Lemus.
«La Yaya parte Hornazo»
J.S. El Charro es el adelanto de un proyecto mucho más ambicioso: el documental La Yaya parte Hornazo, que verá la luz antes de verano. El título, de creación propia como toda la dirección creativa de Lemus, surge caminando e investigando: «Se me ocurren caminando, soy fan de que se hace camino al andar».
Este trabajo busca normalizar lo tradicional para que deje de parecer «antiguo o de abuelos» a ojos de los jóvenes. Lemus, cuya madre es pianista y se formó en el violonchelo antes de sumergirse en el hip hop, regresó a sus raíces hace casi dos años. Desde entonces, reconoce vivir una apuesta personal por su cultura. «Llevo un año sobreviviendo de este proyecto». Su objetivo es claro: «Lo importante del folclore, más que protegerlo, es divulgarlo».
Desafío con la tradición
Aunque Salamanca es una ciudad de tradiciones arraigadas, Lemus no teme al juicio de los «puristas». De hecho, resta importancia a las críticas de quienes opinan sin conocimiento: «A mí que alguien que a lo mejor no tiene ni idea… es como el fontanero; yo no voy a un fontanero a decirle cómo cambiar la tubería».
Por el contrario, destaca el apoyo de académicos e investigadores como el etnógrafo Paco Blanco, quien valora su labor de investigación. Para Lemus, la controversia es señal de vida. «Esas críticas son necesarias porque algo está provocando lo que hago, y si algo provoca es que algo está bien hecho».
Para Lemus, el folclore charro tiene el mismo potencial global que el gallego o el asturiano, y rebate a quienes lo ven como algo simple. «Dicen que bailamos como señoras, pero que vayan a la Sierra de Francia a ver cómo bailan el picado serrano, que eso no es tan fácil». Señala que artistas como Rodrigo Cuevas o Dulzar vienen a buscar inspiración aquí por nuestra inmensa riqueza. «Somos una provincia que coge de Extremadura, de Portugal, de León… no me cabe duda de que tiene potencial para ser un fenómeno».
Su visión es que el folclore tradicional y su música urbana inspirada en la raíz deben retroalimentarse. «El folclore tiene que existir como existe la plaza de los pueblos; esta es otra forma de divulgarlo para que las dos formas crezcan», señala Lemus
Una producción de vanguardia en Arapiles
Visualmente, el tema se apoya en el Paloteo de la Salve, rodado en los paisajes de Arapiles bajo la dirección de Oscar Pérez y la producción de Reto Films. La fotografía de María Morato y la danza, que fusiona la modernidad de Asis Dance Studio con la pureza del Grupo Folclórico Surco, completan una pieza que promete no dejar a nadie indiferente.
Por. Lara Arias Lordén.
Fotografías del rodaje de: J.S. El Charro, de Lemus.
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MAÑANA “J.S. EL CHARRO” ?????? pic.twitter.com/FiBZCKUiuC
— LEMUS (@lemusoy) April 21, 2026



















