Coincidiendo con el aniversario de la catástrofe de Chernóbil, el movimiento ecologista ha alzado este domingo la voz en el corazón de Salamanca. ¿El objetivo? Frenar las presiones de la industria eléctrica que busca prolongar el funcionamiento de la central nuclear de Almaraz más allá de los 40 años previstos en su diseño original.
Las organizaciones convocantes han recordado que la distancia no es una protección: Almaraz se encuentra a menos de 130 kilómetros de Salamanca. «La radiactividad no conoce fronteras; en Chernóbil la nube recorrió Europa y 130 kilómetros no son nada si ocurre un accidente en una instalación claramente envejecida», advierten los portavoces.
Los dos reactores de Almaraz tienen licencias que expiran en 2027 y 2028. Los colectivos denuncian que permitir su continuidad sentaría un precedente peligroso para el resto de centrales del país, que deberían estar clausuradas, según el calendario previsto, antes de 2034.
Los cuatro «pecados» de la energía nuclear
El manifiesto leído este mediodía en la Plaza Mayor califica la energía nuclear como un modelo «antidemocrático» y argumenta cuatro razones de peso para su cierre:
- Sucia: Genera residuos radiactivos que permanecen activos miles de años y cuya gestión definitiva sigue siendo un enigma sin resolver.
- Cara: Los costes de producción son ya superiores a los de la energía solar, eólica o fotovoltaica.
- Peligrosa: El riesgo de accidente aumenta con la edad de los reactores, citando precedentes como el de Vandellós I.
- Dependiente: Obliga a importar combustible de terceros países, lo que impide alcanzar una verdadera soberanía energética.
Una oportunidad para el mundo rural
Frente al «oligopolio energético», los ecologistas proponen que el cierre de Almaraz sea el motor de una transición justa. Aseguran que el desmantelamiento es un proceso lento que garantiza empleo durante años, permitiendo desviar la inversión hacia comunidades energéticas locales, agricultura ecológica y turismo de naturaleza. «Es el momento de cerrar de forma ordenada y segura. No podemos permitir que las eléctricas transfieran los riesgos a la sociedad mientras exigen rebajas fiscales», sentenciaron durante la protesta.
Finalmente, la movilización también puso el foco en la provincia, alertando sobre la mina de uranio de Retortillo. Aunque actualmente está prohibida por ley, advierten que la empresa Berkeley sigue perseverando en su intento de explotación, lo que supondría un retroceso en el modelo de energía limpia y local que defienden para Castilla y León.





















5 comentarios en «Los ecologistas de Salamanca exigen el cierre de Almaraz para evitar un «Chernóbil silencioso»»
EL COMITE ANTINUCLEAR Y ECOLOGISTA DE SALAMANCA
por si alguien quiere informarse a fondo: en el documento «Cierre nuclear y transición energética: el caso Almaraz» de Eloy Sanz y Víctor García Carrasco los dos investigadores y divulgadores lo explican con mucha claridad.
Quizá lo más importante del cierre de las nucleares es que de no llevarse a cabo retrasan el despliegue de las renovables y la transición energética, que son absolutamente imprescindibles en el contexto actual de multicrisis. Eso lo explican bastante bien los profesores Eloy Sanz y Víctor García Carrasco en su informe realizado por encargo de Greenpeace. Y el cierre no costaría 9.000 millones adicionales, como dice la industria. Al contrario, el impacto económico sería positivo con unos precios de la energía moderados y sin sobresaltos.
«Por encargo de Greenpeace» ?
Intentar comparar Chernobil con la central nuclear de Almaraz, es ilogico, irreal y propagandistico. Chernobil era una central nuclear de la URSS comunista, obsoleta, sin mantenimiento, y casi sin seguridad,causa todo esto de la desgracia que ocurrió. Almaraz es una central nuclear moderna con todos los parámetros de seguridad y controles y cerrarla supondría lo primero despidos de trabajo directos e indirectos para la región y su economía y dejar a Madrid con un porcentaje muy pequeño de electricidad con las consecuencias de posibles apagones.
Y por último en Europa, se están dando cuenta que cerrar centrales nucleares, fue un error, en contra posición a Rusia y China, que están haciendo centrales nucleares como «churros» con el peligro que si ocurre un accidente nuclear en éstos paises, Europa no se libra de las posibles radiaciones.