La Fiscalía General del Estado ha iniciado una profunda remodelación de su organigrama. El movimiento más significativo es el relevo en la Fiscalía Superior de Madrid, donde María Isabel Martín López asumirá el mando en sustitución de Almudena Lastra. Este cambio se produce tras cinco años de mandato de Lastra, marcado en el último tramo por sus discrepancias públicas con el exfiscal general, Álvaro García Ortiz, contra el que declaró en el juicio por revelar presuntamente el correo en el que el novio d Ayuso reconocía un presunto fraude fiscal.
Desde la institución defienden que la elección responde a criterios estrictos de «mérito y capacidad», destacando el currículum de Martín López y su plan para transformar la fiscalía madrileña bajo principios de «excelencia y cohesión».
Nuevos rostros en la cúpula y territorios
La batería de propuestas incluye puestos clave en la estructura central y diversas jefaturas territoriales:
- Inspección Fiscal: María José Osuna asumirá la jefatura, apoyada por Juan José Criado como teniente.
- Reparto Territorial: Se renuevan las fiscalías superiores de varias comunidades:
- Baleares: Adrián Salazar.
- Canarias: Jaime Serrano-Jover.
- Aragón: María Asunción Losada.
- Extremadura: Francisco Javier Montero.
- Continuidad: Se mantienen en sus puestos perfiles como Pilar Martín Nájera y Pedro Crespo, mientras que Emilio Fernández seguirá al frente en Castilla-La Mancha.
Un equilibrio asociativo
El proceso de renovación ha buscado un reparto equilibrado entre las distintas sensibilidades del sector. De los 22 nombramientos totales:
- 6 pertenecen a la Asociación de Fiscales (AF).
- 6 corresponden a la Unión Progresista de Fiscales (UPF).
- 10 plazas han sido asignadas a perfiles no asociados.
Esta remodelación, que ahora deberá ser ratificada por el Gobierno, pretende fortalecer el servicio público y la competencia técnica en plazas de «especial complejidad y exigencia» en todo el territorio nacional.

















