El Partido Popular ha salido en defensa de Vito Quiles tras el incidente ocurrido este miércoles entre el agitador ultra y Begoña Gómez, asegurando que las imágenes difundidas sugieren que el agredido es el propio provocador y no la mujer del presidente del Gobierno.
El secretario general del PP, Miguel Tellado, ha rechazado participar en lo que denomina «campañas de victimización» y ha instado al PSOE a destituir de inmediato a la militante socialista que acompañaba a Gómez, a quien acusa de ejercer la violencia durante el forcejeo en una cafetería de Las Rozas. Tellado dijo sobre el incidente ocurrido en una cafetería de Las Rozas que «creo intuir que el agredido es un periodista», ha señalado, subrayando que no conoce otros documentos que dibujen una escena distinta.
Los hechos, que ya han sido denunciados por parte de Begoña Gómez, se desencadenaron cuando Quiles increpó y comenzó a grabar a la mujer de Pedro Sánchez con su teléfono móvil. Según la versión del entorno de la mujer del presidente, se trató de un acto de acoso e intimidación, mientras que desde las filas populares y de Vox se apunta a que la reacción de los acompañantes de Gómez fue la que realmente desencadenó el altercado físico. La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Rodríguez de Millán, ha restado importancia al suceso calificándolo de «especie de pelea» y acusando al Ejecutivo de perseguir a quienes denuncian irregularidades.
Por su parte, el Gobierno ha mostrado su alarma ante la posibilidad de que este tipo de comportamientos se normalicen en la vida pública. Fuentes de Moncloa han subrayado que estas actitudes no están amparadas por la libertad de expresión, sino que constituyen una estrategia de hostigamiento sistemático. Asimismo, han recriminado al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, su falta de contundencia a la hora de condenar los hechos, recordando los vínculos previos entre su formación y el activista político en actos electorales recientes.
En este clima de alta tensión política, el PP insiste en que su condena se extiende a «cualquier tipo de violencia», pero mantiene el foco en la agresión que, a su juicio, sufrió el comunicador. Mientras tanto, desde el Ejecutivo se insiste en proteger la esfera personal de la mujer del presidente frente a lo que consideran un acoso intolerable que traspasa los límites democráticos.


















