«Ahora, las mujeres estamos muy bien, pero hay que seguir reivindicando»

Sophia Hase, reconocida concertista de piano y catedrática de piano del Conservatorio Superior de Música de Castilla y León en Salamanca
Sophia Hase, reconocida concertista de piano y catedrática de piano del Conservatorio Superior de Música de Castilla y León en Salamanca. Fotografía: Adam Markowski.

Quizá la emoción que más defina esta conversación con Sophia Hase es la pasión, porque la ha llevado a la acción, al entusiasmo y amor incondicional por los autores de la música proscrita, la que se compuso en el periodo del III Reich, y la que crearon las mujeres. Ella es alemán, reconocida concertista de piano y catedrática de piano del Conservatorio Superior de Música de Castilla y León en Salamanca desde 1998. Su charla… un magnifico recital.

Sophia la han definido como una especie de zahorí porque busca partituras peculiares. ¿Qué tienen de especial la música compuesta durante el III Reich?
Siempre me ha atraído la música proscrita, porque es de una calidad excepciona, es un lenguaje inusual y sale de unas escuelas muy reconocidas, por ejemplo la escuela de Schönberg en Viena, que tuvo muchos alumnos y muchos de ellos de la música proscrita, que no pudieron desarrollar su carrera y su repertorio, porque lo prohibieron o lo destruyeron.

¿Cómo era esa música?
Te encuentras con verdaderas joyas. Por eso te preguntas: ¿Por qué esa música no puede ser igual de interesante que otra que sí sobrevivió? Empecé a buscar. Creo que no busco el agua, busco la calidad en las obras.

¿Qué es lo que encuentra?
En general, en Alemania nos han educado en una conciencia muy despierta para lo que es la memoria histórica.

¡Qué gusto!
Sí. De hecho, creo que hay muchas cosas que se atraviesan porque no hay memoria histórica. El hecho de revivir muchas veces el holocausto en Alemana forma de conferencias o por ejemplo cuando vas por la calle y te encuentras con los stolpersteine (piedras de tropiezo) nos indica a los peatones que en esa casa vivió una víctima del nazimos. Es imposible no fijarse. Eso lo he llevado a mi terreno.

¿Sentía que era una necesidad?
Estoy dentro del repertorio de la música clásica, le he dedicado mi vida. Doy clases con mucho amor de este repertorio. Pero, también necesitaba tener un repertorio personal, donde puedo desarrollar cosas que no tengo que compartir y puedo hacer interpretaciones más propias. En la música clásica estamos un poco encerrados, por muy personal y propio que puedas interpretar algo, nunca eres tan libre.

¿Con este repertorio sí?
Sí, es completamente nuevo. Es un empujón, una inspiración muy grande.

¿Qué tiene de especial esa época?
Me encanta. La época de entreguerras es fabulosa.

La Belle Época…
Si, principio del siglo XX hasta el estallido de las II Guerra Mundial, incluso un poco después.

Nacen muchos estilos musicales en esta época. ¿Cómo está clasificada la música proscrita?
En tres categorías.

¿Toda es judía?
No. Está dividida en música que estaba prohibida, simplemente por su arte, por su estética. Por ejemplo, el compositor Messiaen no era judío, pero estaba prohibido en el III Reich por su estética. Buscaban más conformismo, costumbrismo… estilos tradicionales. No querían saber nada del lenguaje nuevo.

¿Qué otros motivos había para que no se escuchar la música de esta época?
La música creada por personas que tenían problemas con el III Reich por su pertenencia racial, engloban más étnicas que la judía, también estaban los gitanos, homosexuales u otros subgrupos de la sociedad. Muchos de estos compositores eran perseguidos hasta la muerte y su obra destruida. Se han perdido muchas y otras han sobrevivido de manera milagrosa.

Ha hablado de tres grupos. ¿Quiénes comprendían el tercero?
Los compositores que permanecieron en Alemania, pero que hicieron la inmigración interna. Se quedaron en su propia casa. Eso también ocurrió en España. No colaboraron con el régimen. Esos compositores y los que lograron emigrar hicieron composiciones después de la II Guerra Mundial y esos lo englobo en el repertorio porque me parece muy interesante cómo se han desarrollado después.

¿Son muy diferentes los tres grupos de compositores y sus composiciones?
Cada compositor es un mundo.

¿Tienen calidad?
Todo lo que he estudiado, tiene mucha calidad. Por supuesto, tengo mis preferencias. Además, hay que tener en cuenta que muchos de ellos murieron jóvenes, con lo cual no puedes comparar la obra de una persona que tenía 21 años y escribió una obra, que aunque te quedas fascinada, pero sin saber cómo se hubiera desarrollado de haber vivido. Eso pasa mucho cuando hay poco repertorio de un compositor. ¿Es un gran compositor? Al final lo define su obra vital.

¿Les pudo influir a la hora de escribir que supieran que su vida podía acabar en cualquier momento?
Creo que ninguno era consciente de que podían morir. Muchos de ellos tenían papeles para emigrar, pero esperaron demasiado tiempo. No creo que fueran conscientes de hasta qué punto era el régimen así.

¿No creían que estaban en peligro de muerte?
No, porque siempre había gente que logró huir. Fueron muchos años de incertidumbre. Lo vivían de forma dramática, pero no pensaban en su propio éxodo.

¿Cómo son las composiciones?
No podemos clasificar la música proscrita solo por el hecho de serla. Eran más que dignos compositores para ser tocados, interpretados y escuchados.

Sophia Hase, reconocida concertista de piano y catedrática de piano del Conservatorio Superior de Música de Castilla y León en Salamanca. Fotografía: Adam Markowski.

¿Cuál es el problema, si lo hay, para que no se escuchen?
Se le ha reconocido su valor. Se ha llegado a tocar, pero no ha llegado nunca a establecerse una parte del repertorio. Nunca han podido establecerse en ningún sitio. Una música que está escrita hace casi 100 años o más, que ha tenido un vacío histórico en medio, no se vuelve a incorporar.

¿Por qué?
Porque en realidad, la tradición musical necesita eso, la tradición de la interpretación continúa. Aparecen nombres como novedosos, se hacen conciertos para un repertorio específico, para gente que sabe… Pero, creo que todo repertorio tanto de la música proscrita como la de compositoras deberían formar parte del repertorio habitual, para poder compararlas con el resto de la obras y una costumbre para escuchar su lenguaje musical y hay que acostumbrarse a escucharlo.

Le lanzo una propuesta. ¿Estaría bien que usted interpretar una pieza, un historiador nos contara qué ocurrió en esa época y se recitar un poema o se leyera parte de un libro escrito para conocerlos mejor?
Me gusta mucho hacerlo. Las artes hay que entrelazarlas. En general, el arte en sí es complementario. No hay que continuar con las mismas fórmulas tan tradicionales. Se pueden organizar auténticas vivencias artísticas. Para mí la Literatura me ha acompañado toda mi vida.

La edad dorada de Hollywood es coetánea a estos compositores. El cine es una plataforma para lanzar a estos compositores. ¿No se hizo?
Has sido tú la que ha dicho lo de lanzar a estos compositores. Yo, lo único que hago, es incorporar a mi repertorio y a mi círculo, donde yo llego. No pienso que haga gran cosa, porque en el fondo no puedes cambiar el hábito general a nivel internacional.

Quizá sí.
Se han hecho muchas cosas en el repertorio, pero de manera muy específica. He empezado a utilizar este repertorio en mi aula. Estoy muy agradecida con mis alumnos. No sienten las comparativas y se sienten orgulloso de tocar algo que no es habitual. Eso es muy atractivo. Hay que compaginarlo y ofrecer este repertorio. Intento acercar su vida, historia, sin ser dramática, y obra. Todo ello, abre mentes y quita prejuicios de programas no conocidos y no siempre fáciles de escuchar, por eso conviene explicarlos.

¿Qué nos estamos perdiendo por no escuchar a estos compositores?
Por ejemplo, para mí Victor Ullmann es un gran compositor. Se toca más, porque está asociado al jazz culto, pero tiene más obras interesantes. Hay más autores fascinantes como: Ervín Schulhoff, Karl Amadeus Hartmann, Gideon Klein o Leo Smit. No es ni muchísimo menos una lista completa pero sí representativa.

¿Alguna mujer?
Ahora estoy con una obra de Ruth Schonthal, una autora conocida y gusta siempre mucho. Nació en Hamburgo en 1925, estudió en Berlín como la alumna más joven. Emigró a Oslo para huir de los nazis y se fue a Moscú, Japón y llegó a México con una beca porque destacaba mucho. Estrenó su obra para piano y orquesta con 19 años. Llegó a Estados Unidos y tuvo una larga vida como compositora e interprete. Ella siempre decía que su vida ha sido tan atormenta y ha tenido tantas impresiones que eso se ha reflejado en su manera de componer. Pero, no en todos los casos es igual.

Ella tuvo un final bueno…
Sí y fue muy reconocida como compositora y feminista.

Sophia Hase, reconocida concertista de piano y catedrática de piano del Conservatorio Superior de Música de Castilla y León en Salamanca. Fotografía: Adam Markowski.

Hablemos de otras mujeres compositoras, aunque sean anteriores al XX. ¿Qué han aportado figuras como Fanny Mendelssohn o Mel bonis?
La música de estas compositoras también ha sufrido estigmas. A las mujeres se les ha reconocido que eran talentosas, pero eso no define a un artista. A los compositores estaban más dispuestos a llamarlos genios.

Eran ciudadanas de segunda.
No tenían derechos. Por ejemplo, Fanny Mendelssohn sufrió consciente e inconsciente por su hermano, Felix Mendelssohn, porque él podía hacer todo lo que quisiera y ella no. Tuvieron la misma educación. Hay obras que se han publicado con el nombre de Felix Mendelssonhn y son de ella. Mendelssonhn fue el compositor favorito de la reina Victoria y hay una canción que era la que más le gustaba a la reina, Felix le confesó que era de su hermana, la reina se enfadó muchísimo. Eso ya es perverso, cuando las mujeres están en contra de las mujeres.

Eso ya no tiene salvación.
Eso es. Cuando Fanny empezó a componer, le pidió a su padre poder publicar, no la dejó. Al morir el padre, ese derecho pasó a su hermano Felix y también lo prohibió. Hasta el último año de la vida de Felix, que dejó editar la obra de su hermana, pero llegó tarde y mal.

¿Pudieron ser los celos?
No lo sé. Es una comprensión de la tradición.

No podemos juzgarlo con nuestras vivencias de ahora.
Es muy complejo. Ellas también asumieron sus tiempos, no tenían nuestra mentalidad. Pero, sí tenían su orgullo y vieron lo que había. De hecho, me atrevería a decir que esa parte de la creatividad donde sufres tantas contradicciones internas, esa repetición permanente de no poder, de no entender… ha hecho que muchas composiciones de mujeres del siglo XIX tengan un aire común.

Por ejemplo.
Es una manera muy recurrente, muy circular de escribir. Repiten mucho, hacen hincapié en modulaciones muy complejas, siempre volviendo al mismo punto. Eso no es una falta de fantasía es una cosa de remover, de pensar, de torturarse… Valdría la pena investigarlo, pero a mí no me da la vida. Es una observación. Son obras muy exigentes, complejas y mucho más difícil de tocar de lo que se piensa en un principio.

Ellos tenían más libertad.
Sí, pero tenemos que tener muy claro que hay que diferenciar entre el ayer y el hoy. Es complicado. Ahora, las mujeres estamos muy bien, creo que lo que tenemos que observar es que las cosas no vaya hacía atrás. Hay que tener mucho cuidado. Hay que seguir reivindicado.

Para escuchar obras interpretadas por Sophia Hase, pinche aquí.

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