La Comisión de Ciencias Sociales de la Real Academia Española abordó recientemente la posibilidad de incluir en el diccionario las palabras ‘papón’, ‘bracero’ y ‘seise’, “pertenecientes a la Semana Santa de León y muy queridas en el territorio” y dio su visto bueno inicial para que empiece la tramitación, aunque esta “será larga”, ya que “requiere de un estudio muy serio de las palabras que posteriormente se remite a América para que las academias hermanas la estudien”.
Miriam Badiola / ICAL. Así lo anunció este jueves el director de la institución, Santiago Muñoz Machado, durante la celebración en León de una pleno extraordinario de la RAE, a cuya conclusión explicó que la Academia “siempre acepta las peticiones que se formulan”, ya que el diccionario se trata de “una obra viva que se nutre de las aportaciones de académicos e interesados”, por lo que las peticiones “siempre se estudian y responden”, ya sea para decir que si o que no”.
En el caso concreto de las palabras ‘papón’, ‘bracero’ y ‘seise’, Muñoz Machado trasladó que su inclusión en el diccionario “ha sido solicitada de forma reiterada por diferentes voces desde 2023” y afirmó tener “muy buenas impresiones” respecto a la palabra ‘papón’, con la que en León se alude a “penitente encapuchado”, ya que “ya existe una palabra en el diccionario a la que sería posible incorporar una segunda acepción”.
Lo mismo ocurre con ‘bracero’, que ya se encuentra en el diccionario, por lo que también se trataría de añadir una acepción. Además, el director de la RAE puntualizó que “costalero sería la palabra más próxima a la significación del bracero tal y como se maneja en la Semana Santa leonesa”, de forma que “sería posible definirlo por remisión”.
Respecto a la posibilidad incorporar ‘seise’, que “alude al miembro directivo de una cofradía”, Santiago Muñoz Machado expuso que “significa otras cosas en la Semana Santa de otras ciudades”, por lo que consideró “más difícil” incorporar al diccionario una palabra así, ya que “obligaría a incluir diferentes referencias otra semanas santas”.
El diccionario de la Real Academia Española cuenta en este momento, tal y como confirmó el director, con más de 200 palabras “con marca leonesa”, la mayor parte de las cuales entraron “aprovechando un cambio de filosofía en la renovación de la obre en 1925, cuando se editó la primera edición”.
No obstante, las primeras palabras leonesas ya se encontraban recogidas en el ‘Diccionario de Autoridades’ de 1726, y eran ‘acodir’, “que se define como voz antigua que se conserva en Galicia y entre los rústicos de Castilla y León” y ‘esclusador’, “referida al que exime o escusa a otros de una carga, servicio o misterio”.
Vacante de Vargas Llosa
Uno de los puntos del día del pleno extraordinario de la Real Academia Española celebrada en León fue la lectura por parte del leonés Luis Mateo Díez de los méritos del nicaragüense Sergio Ramírez para ocupar la plaza de Mario Vargas Llosa, que ostentaba la letra ‘L’, cuya votación tendrá lugar la próxima semana.
Luis Mateo Díez reconoció que la elección de la persona que ocupará la letra ‘L’ es “singular”, ya que fue ocupada durante 31 años por “uno de los escritores más ilustres de los últimos años y el referente simbólico de Hispanoamérica en la RAE”, que dejó “un legado y trayectoria que literariamente culminó la concesión en su día del Premio Nobel”, al tratarse de “un escritor fundamental en la creación del universo imaginario en lengua castellana”, lo que “hace reflexionar a la hora de proponer a alguien que resuma los mejores valores vigentes en la lengua española”.
Por ello, “entre el gran panorama de escritores que han alcanzado el reconocimiento y la excelencia y, a la vez, están cercanos en tiempo y preocupaciones a Vargas Llosa”, para el escritor leonés “no lo hay más apropiado que Sergio Ramírez”, quien “vive en el exilio forzoso ante la dictadura y la libertad creadora de quien sigue ateniendo a su obra con la calidad de los inicios”.

Para Luis Mateo Díez, el nicaragüense cumplió con “el reto” de convertirse en “un extraordinario escritor”, cuyos libros “están llenos a referencias su país, una mirada humanista universal y un destino político comprometido por el que finalmente se vio expulsado por los nuevos dictadores”. De su obra destacó la publicación de medio centenar de libros, entre los que “destacan las novelas que entretejen tramas históricas y policiacas”, como ‘Castigo Divino’, ‘Margarita, está linda la mar’, ‘El cielo llora por mí’ o ‘Tongolele no sabía bailar’, así como “ensayos fundamentales para comprender la historia y sociedad de Lationamérica”, como ‘Memoria de la revolución sandinista’, “un libro clave para entender todos los sucesos que vivió y el desarrollo de su identidad ideológica”.
“Se trata del primer autor centroamericano en recibir el premio Cervantes en 2017 y de un candidato de enorme relieve del que ya sabemos lo que significa su entrega a las labores académicas, donde siempre ofrece su colaboración y es habitual tenerle entre nosotros”, finalizó Díez.
Urraca I y académicos “brillantes”
El pleno de la RAE, en el que participaron 17 académicos más otro siete académicos correspondientes, de los que cuatro son académicos de la Asociación de Academias de la Lengua Española, se celebró hoy de forma extraordinaria en la ciudad de León con motivo de la conmemoración del noveno centenario de la muerte de la reina Urraca I y comenzó, tal y como explicó el director de la Academia, con “una invocación en latín al Espíritu Santo para que nos anime”.
Tras una primera intervención de Santiago Muñoz Machado, en la que resaltó que León tiene “tres académicos residenciados en la ciudad, todos ellos muy importantes y brillantes, como Salvador Gutiérrez, José María Merino y el premio Cervantes Luis Mateo Díez”, al tiempo que aludió a “tres siglos de vida de académicos de León con cuatro figuras señeras, como Juan de Ferreras, uno de los académicos fundadores de la RAE”.
La lectura del acta de la sesión anterior, que llevada a cabo por la vicesecretaria de la corporación, Paloma Díaz-Mas, dio paso a la presentación de obras de reciente aparición por parte del director, pero también de José María Merino -‘Hablando en femenino. Mujer y lenguaje’, de la escritora leonesa Margarita Álvarez Rodríguez-, Soledad Puértolas -su libro ‘En el camping’- Aurora Egido -su ensayo ‘Baltasar Gracián o la libertad de ingenio’- Paloma Díaz-Mas -’Romancero’- y Clara Sánchez -su novela ‘Lo inexplicable’-.
A continuación, Santiago Muñoz Machado dio paso al turno de testimonios de los académicos sobre temas relacionados con León, momento en el que José María Merino pronunció unas palabras en recuerdo del escritor y crítico literario nacido en Astorga, Ricardo Gullón, (1908-1991), quien ocupó la silla ‘c’ de la Academia, mientras que Ignacio Bosque recordó al filólogo, traductor y ocupante de la silla ‘n’ Valentín García Yebra (19172010), natural de Lombillo de Los Barrios. Por su parte, Salvador Gutiérrez Ordóñez disertó sobre los vínculos entre la RAE y la Universidad de León y José Antonio Pascual habló sobre el Fuero Juzgo.


















