El exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha negado haber ordenado o tenido constancia de un operativo ilegal para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y dijo que se enteró por la prensa. Durante su declaración como acusado en el juicio de la ‘Operación Kitchen’ en la Audiencia Nacional, Fernández Díaz ha asegurado que el partido nunca le trasladó preocupación por la información que guardaba el extesorero y ha rechazado la autoría de los mensajes de texto que le incriminan, contradiciendo la versión de su exsecretario de Estado, Francisco Martínez.
En una sesión donde los principales encausados se han negado a responder a las preguntas de la Fiscalía, Jorge Fernández Díaz ha sostenido que no supo de la existencia de la supuesta trama parapolicial hasta que saltó a los medios de comunicación. «Entre 2013 y 2015 no me había enterado de esa operación y no había hablado ni con el señor Martínez ni con nadie», ha subrayado.
El exministro ha centrado buena parte de su defensa en desacreditar los tres mensajes de texto de 2013 protocolizados ante notario por su exnúmero dos, Francisco Martínez, los cuales detallaban el control sobre el chófer de Bárcenas y el supuesto éxito del volcado de sus teléfonos:
- El uso de la ‘K’: Fernández Díaz ha alegado que durante la fase de instrucción no se halló ningún mensaje en su teléfono móvil donde utilizara la letra ‘K’ (escribiendo supuestamente «hemos kedado»), un hábito de escritura que niega tener.
- Desmentido directo a Martínez: Ha calificado de falsa la versión de su exsecretario de Estado, quien afirmó que el propio ministro le había llamado en julio de 2013 dándole el nombre del chófer para que recabara datos a través del director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía, Eugenio Pino.
«Una leyenda mediática y una fantasía»
Minutos antes, el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, también se ha desvinculado de la trama, aunque desmarcándose de la línea de su antiguo superior. Martínez ha calificado de «fantasía» y «leyenda mediática» que desde el Ministerio del Interior se ordenara la búsqueda y sustracción de los discos duros de Luis Bárcenas.
Sin embargo, Martínez ha introducido un elemento clave en el sumario al implicar al Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Según el exnúmero dos de Interior, el comisario José Manuel Villarejo trasladó información sobre los movimientos del extesorero al CNI debido al «salto cualitativo» que supuso el descubrimiento de sus cuentas ocultas en Suiza, gestionadas por el financiero Arturo Fasana.
El trasfondo: 15 años de cárcel en juego
Esta jornada de declaraciones llega tras dos meses de vista oral por la que han desfilado más de 150 testigos. La Fiscalía Anticorrupción sostiene que la cúpula de Interior orquestó una red ilegal con el objetivo de sustraer documentación comprometedora para los máximos dirigentes del Partido Popular y evitar así que fuera aportada a la investigación judicial del ‘caso Gürtel’.
Para ejecutar el plan, según el Ministerio Público, se captó como confidente al chófer del extesorero, Sergio Ríos, a cambio de fondos reservados y bajo la coordinación de comisarios como José Manuel Villarejo y Enrique García Castaño.
Por estos presuntos delitos de malversación, encubrimiento y contra la intimidad, la Fiscalía solicita una pena de 15 años de prisión y 33 de inhabilitación tanto para el exministro Jorge Fernández Díaz como para su exnúmero dos, Francisco Martínez. El juicio se reanudará el próximo lunes con el interrogatorio del exjefe de la Policía, Eugenio Pino.




















