Opinión

Patético consejero de Sanidad

La masiva manifestación que tuvo lugar el sábado en Valladolid convocada por las Plataformas en defensa de la Sanidad Pública de Castilla y León bajo el lema “Nos duele la Sanidad”, fue protagonizada por más de 50.000 personas que defendían el Sistema Sanitario Público tan gravemente maltratado por la Junta de Castilla y León. De nada le han servido a la Delegación del Gobierno los intentos de minimizar el impacto y repercusión que ha tenido la movilización ofreciendo datos falsos sobre el recuento del número de asistentes a la manifestación, ya que la realidad pone de manifiesto, una vez más, una lamentable e indecente manipulación de la información. Es innegable que se ha vivido una movilización de carácter unitario sin precedentes en nuestra comunidad que ha culminado con un éxito colectivo del conjunto de la ciudadanía y eso no lo pueden cambiar nadie.

Miles de personas de diferentes puntos de la comunidad recorrieron las calles de Valladolid hasta llegar a la sede de la Consejería para denunciar la continua precarización y la ineficiente gestión de los recursos del sistema sanitario público de Castilla y León. Esta respuesta que tanto sorprende a algunos dirigentes del Partido Popular es la muestra de la creciente preocupación que tienen los ciudadanos por su salud.

En los días previos a la movilización hemos venido escuchando comentarios y manifestaciones del consejero de Sanidad Sr. Aguado muy desafortunadas en un intento a la desesperada de pretender tapar su ineptitud e incapacidad para gestionar la sanidad de Castilla y León, pero llegar a elaborar un manifiesto que pretende alabar su gestión y la buena marcha de la sanidad en Castilla y León “obligando” a los jefes de servicio a firmarlo, es perder el norte y entrar en el más absoluto patetismo. Todos conocemos como la Junta cambió el sistema de nombramientos de jefes de servicio y sección por el sistema de libre elección, es decir “a dedo” para que puedan ser apartados de su cargo por pérdida de confianza.

El consejero de Sanidad ha pasado todos los límites de la tolerancia, sus engaños continuos y sistemáticos, su falta de palabra y de compromiso   constituye un burdo menosprecio a todos los profesionales sanitarios y al conjunto de los ciudadanos. Por lo tanto debe ser destituido fulminantemente para acabar con este despropósito permanente. Cada día que pasa en su puesto se agrava más la situación. La sanidad es un servicio público básico que afecta a toda la población, es lamentable que, de alguna manera, se esté utilizando la Sanidad para ajustar cuentas de partido y guerras de poder, pero lo más grave es que el presidente de nuestra comunidad Sr. Herrera lo esté permitiendo.

María García Gómez

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