Opinión

¿Qué hacer con la timidez?

Se puede tratar la timidez?¿Es una cosa de sexos la timidez?¿Con la timidez se nace o se hace?¿Es necesaria una cierta timidez?¿Se podría pensar la timidez en el marco de las ventajas y de los inconvenientes?¿Es el miedo a los otros una timidez?

Si partimos de que todos y cada uno de nosotros en nuestra propia individualidad somos sociales, lo primero que tendríamos que preguntarnos al respecto es cómo cultivar, potenciar y mejorar esa capacidad que todos tentemos para lo social y cultivarla es trabajar para ello.

A veces, en algunas personas es un trabajo en otra dirección y un trabajo podríamos decir contra corriente, es decir, trabajar para lo social es un trabajo, pero trabajar en contra de lo social también es un trabajo, puesto que ya para conformarnos (donde conformarnos como humanos es hacernos humanos, constituirnos como tales como humanos), necesitamos que otros nos vean, que nos hablen, que nos constituyan.

Al igual que pasa con la fobia social, está la timidez. Podríamos pensarla como una modalidad de la misma en cuanto una de las mayores privaciones que nos produce es hablar con los otros.

Las personas tímidas manifiestan una imposibilidad para hablar normalmente con otros, amparado en la vergüenza por decir algo inoportuno e inconveniente o por no saber qué decir, produciéndoles esta sensación angustia y terminando en muchos casos evitando el contacto social por la angustia que este les ocasiona.

En muchos casos han hecho intentos de exponerse a la situación, porque si no se trabaja con los elementos subyacentes o con el contenido latente es difícil acceder a la solución.

Veíamos en el caso de los niños que la percepción de timidez hay ocasiones en las que es más una cosa de los padres o los profesores que de ellos mismos, pero ojo como nos pongan el sambenito de tímidos, podemos terminar siendo lo que las perspectivas paternas o maternas nos auguran. ¿Qué quiere esto decir? Que si llamo tímido o posiciono como tímido a mi hijo no le permito ser mucho más, por eso ojo con los lugares donde colocamos a las personas, porque somos en función de los demás y de cómo los demás nos constituyen.

Ese contenido manifiesto en la timidez donde lo que expongo es «me da miedo, vergüenza lo que piense el otro» en realidad es algo así como «me temo a mí mismo y temo mis propios deseos«. En resumidas cuentas, temo desear, temo que el otro perciba mis deseos y, sobre todo, tenerlos y que respondan a ellos.

El psicoanálisis ayuda a aceptar y descubrir esos deseos. El psicoanálisis enseña a tolerar vivir con otros y entre otros. ¿Cómo? Cuando el paciente se anima a hablar de lo que le pasa y también de lo que no le pasa pero desearía que le pasara.

Un gran descubrimiento en psicoanálisis es el que te permite darte cuenta de que eres el causante de tus problemas y también de sus soluciones.

Llevado al ámbito universitario, para una persona tímida que llega a primer año de carrera, algo que debería ser un goce se convierte en un verdadero calvario o sufrimiento. Como decíamos, abandonar aquellos amigos de toda la vida y, por otro lado, poner en juego las habilidades para hacer nuevos.

Consulta con un especialista, para no penar más de lo necesario. No sean tímidos y trabajen para su propia felicidad.

psicoanalista
Mª Carmen García Mateos.
[quote_box_left]Mª Carmen García Mateos

Psicóloga y psicoanalista

de Grupo Cero

Telf: 651831296[/quote_box_left]

 

 

 

 

 

 

— oOo —


Noticias relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba