Opinión

Sonorama Ribera… %x% recomendable

 

El primer día, los vecinos del camping me hicieron una extraña pregunta: “¿Cuántos años llevas viniendo?”. Yo respondía que era mi primer Sonorama. Después de vivir esta maravillosa experiencia, he comprendido que no es una extraña pregunta. Al terminar el festival, sin querer, empecé a pensar en el cartel del año que viene.

 

El cartel, es decir, los artistas que actúan durante el festival, es solamente uno de los atractivos del Sonorama. La edición de 2018 nos ha traído a grandes grupos ComoIzal, Rozalén, La MODA, Nancys Rubias, Bunbury, Mikel Erentxun, Liam Gallagher y muchos otros. Sin embargo, los conciertos son tan solo una parte del festival. Por las noches, los sonorámicos acuden al recinto habilitado para los conciertos. Durante el día, invaden el pueblo con fiesta y buen rollo.

Desde por la mañana hay conciertos en el pueblo, en Aranda de Duero. La plaza del Trigo, la plaza de la Sal, justo al lado de la iglesia de Santa María… en cada rincón te encuentras con un grupo tocando o un DJ pinchando. Hay fiesta todo el día. Da igual si no te gustan todos los grupos del cartel, no vas a aburrirte en ningún momento. Es más, tendrás que hacer acopio de toda tu energía si no quieres perderte nada o pasar el día durmiendo en la tienda.

Miles desonorámicos deciden alojarse en el camping que Aranda habilita para la ocasión. Un saco de dormir, una ducha al aire libre y un sanitario portátil tal vez no ofrezcan una gran comodidad. Sin embargo, para los sonorámicos no hay nada como la convivencia entre campistas.

En el camping conoces a mucha gente. Hay muy buen ambiente. Los vecinos te ayudan a montar la tienda, compartes y la comida y la bebida. Si alguien te presta un poco de papel higiénico a primera hora de la mañana tendrá ganada para siempre tu amistad.

A la entrada del camping existeun punto violeta, un espacio de atención a las mujeres que hayan sufrido cualquier tipo de agresión machista ya sea física o verbal. Medidas como esta favorecen un entorno seguro y disuaden de sus intenciones a potenciales agresores.

El punto violeta hace que te sientas más segura. Si ocurre algo, sabes a dónde acudir y además está en el propio camping. También han repartido pegatinas y panfletos con normas de respeto e iguadad.

El festival ha ido creciendo edición tras edición. Se estima una asistencia de más de 100.000 personas sumando los bonos de 5 días y las entradas de un día. ¿Qué opinan los oriundos de esta invasión estival? Los campistas se trasladan al pueblo hacia el mediodía en busca de alimento, ocasión que aprovechan los negocios para sacar partido de la fiesta.

El pueblo es muy hospitalario. Muchos establecimientos ofrecen bocadillos y bebidas frías. Algunos incluso dejan barreños en la puerta para que carguemos nuestras pistolas de agua y nos remojemos. En todas las calles puedes comprarte un cachi lleno de croquetas y otro de ribercola, el kalimotxo hecho con vino de Ribera del Duero.

Entre tanto ruido y jaleo, aún es posible disfrutar de los otros muchos atractivos de Aranda. Además de la fantástica oferta de conciertos, el pueblo ofrece actividades que dan a conocer la tradición de la comarca. Los turistas pueden visitar las históricas bodegas subterráneaso participar en cursos de cata de vino.

Cien por cien recomendable. Solo espero que lo sigan celebrando todos los veranos.

El festival de música indie “Sonorama Ribera” se celebra en Aranda de Duero cada verano desde su primera edición en 1998. Este evento brinda a los amantes de la música la oportunidad de ver en directo a sus grupos favoritos en el mejor de los ambientes. Contamos con el testimonio de uno de los asistentes o “sonorámicos”.

Laura Corvo Félix

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