Opinión

Demodé

 

Ojo pestaña que estás en serio riesgo de quedarte más obsoleto/a que el teléfono de disco. Los de la rueda de plástico o metal llena de agujeros a través de los cuales podías vislumbrar unos números hermosos como un jacinto al frescor del alba. Si recuerdas, tenían un finisterre que hacía las veces de tope. Aquello sí que fue el futuro. Se cargó a la señora operadora sin piedad, la que te ponía con la señá Paquita a clavijazos.

Estas cosas ya no pasan. Tocando un cristal puedes hacer saber que te gustan los pies de Francisca en esa deseable playa de Barbados. Ha perdido un rato haciendo saber al mundo que está allí en lugar de estar allí, limpiando su celular entocinado de crema con índice de protección solar 50, arena y sudor, pero psé, eso no sale en la foto.

Quizá sea cuestión mía por aquello de andar con estas cosas del quienes somos, de dónde venimos y sobre todo, dónde vamos a parar. Atención condicionada, las cosas que más te llaman la atención son las que tienen que ver con las cosas de las que estás pendiente. Si necesitas un hogar te hostigarán los carteles de venta o alquiler, si buscas el amor, te rodearán montoneras de primaverales parejitas repartiéndose carantoñas a cascoporro y en cuanto tengas hambre, se te aparecerá un operario de tu Excelentísimo Ayuntamiento almorzando.

Al tema, que me enredo con la casa del amor por los bocatas. La peli que te cuento viene de la mano de toda esa carrera evolutiva de la que somos espectadores, paganinis y, claro, víctimas. Te persigue una industria del mal que pretende venderte aplicaciones descargables para tu propio ser en formato de una para todos. Para tu crecimiento… ¡JA!

Ladies & Gentlemen, please be welcome to the awesome and flipping mundo del crecimiento personal. En el capítulo de esta semana, el empoderamiento.

– ¿Pero eso qué es lo que es?

– Señora Paqui, ¿no lo ha visto en la tele? Es eso que tienen que hacer las mujeres y demás colectivos desfavorecidos para, mediante el quebranto de su zona de confort, dar un paso adelante pudiendo así adquirir poder e independencia a fin de mejorar su situación. De esa manera, podrá usté dar rienda suelta a todos sus sueños y vivirá en un mundo perfecto en el que podrá participar activamente y, por ende, ser parte del cambio que todos aspiramos a conseguir en este universo actual que nos obliga a responder a estímulos vacuos de manera impulsiva aceptando un statu quo impuesto por grupos cabildeos más interesados en sus propios beneficios que en el bienestar general. Podrá, por así decirlo, nadar libre como un delfín en mar abierto tras rasgar las redes que lo acotan para arponearla y sacar tajada de sus prietas y frescas carnes.

– Oyoyoy qué pico tienes muchacho, pero es que yo soy ardilla y no sé nadar.

– No, no, para trepar no tenemos nada. Delfines.

Moveyourself.    

Más información, aquí



Noticias relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba