Opinión

Yoga en casa

 

Esta semana en tu columna de Yoga: anécdotas. Sigo hablando de esa alumna imaginaria que se llama Juana.

Esta vez Juana se quiere poner las pilas. Y pregunta con cara muy animada: “Una vez me dijiste que está bien hacer también autopráctica en casa, ¿por dónde empiezo?” Y es verdad, lo dije, y lo digo. Sí se puede, esta es mi respuesta.

Vamos por partes, primero ¿por qué? Porque el mundo necesita más yoga los lunes (risas) y todo iría de otra manera. Porque tu práctica de yoga va a hacer que se produzcan más endorfinas y como consecuencia vas a estar de mejor humor y poder combatir el estrés. Porque vas a tener más concentración y más agilidad mental en tus decisiones diarias, aunque sea qué tomates comprar. Porque hacer práctica en casa además de en la escuela, reduce el dolor crónico y vas a tener un sueño más reparador. Esto es, aunque seas una marmotilla, con yoga la sensación es de más descanso. Y claro, porque tu flexibilidad y tus articulaciones van a subir en el ranking de la mejoría.

Y Juana me decía: “¿Y cómo lo hago en mi casa…?”. Pues mira, esa es la segunda cuestión, cómo. La idea es que si tienes una esterilla en casa te animas más, y no es cuestión de gastarte un pastizal de entrada en una esterilla, algo más o menos que te puedas permitir y te facilite estar con comodidad. Procura practicar a la misma hora, aunque como digo siempre en plan de humor: si sientes la llamada de la esterilla, a por ello, da igual que no sea la hora que te habías planteado. En ese ratito de tu rutina de yoga en casa, intenta poner el móvil en modo avión, para que tú también entres en ese modo: desconectar, qué placer. Y muy importante, da igual la duración de tu práctica, pero hazla y sin saltarte ninguna parte de ella. Recuerda abhyasa, constancia.

Esto, le decía a Juana, significa que hacer tu práctica sea un gusto y un placer y no un deber. Disfruta, desarrolla tu secuencia con coherencia para ti en ese momento, de ese día, de esa época de tu vida.

Juana me comentaba: “Cada vez estoy más convencida y tengo más ganas de empezar con mi autopráctica”. Genial, le comentaba yo, y no olvides hacer tu pranayama y tus minutos de meditación. Y por supuesto, no olvides ni te saltes savasana, tu postura de relajación final, la más importante y rica.

Tu rutina de yoga te ofrece muchos beneficios, bondades de la autopractica:

  • Enraizar tu hábito de practicar yoga.
  • Establecer una constancia y un compromiso contigo mismo.
  • Controlar tu respiración (pranayama).
  • Concentración en ese rato que te dedicas y llevarlo fuera de la esterilla.
  • Meditación contigo.
  • Te permite la autoexploración y esa adaptación de la práctica a ti mismo.

Juana se pone muy contenta y me comentará lo que va practicando en casa, en su yoga cotidiano.

Ten un buen día y cuida tu energía.



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