Opinión

De venta en pragmacias

 

Deseo que no se te haga bola este filete, porque el corte de esta semana tiene nervio, filosofía y actualidad, no se les ve mucho de la mano últimamente, dejamos desvanecer esa bonita e importantísima relación hace un tiempo. Y mira que sobre el papel podían hacer una pareja perfecta, pero entre unos y otros comenzamos a construir un vacío con ladrillos refractarios de consciente olvido. Fuimos dejando de lado la profundidad de las cosas al invertirnos y confundir superioridad con superficialidad. La foto del pez que salta del agua ignorando los millones que nadan bajo nuestro bote de pesca.

 

Vuelve a casa pragmatismo. Me encantó descubrir y trabajar la inteligencia emocional, pero sin ti, no tengo un papel sobre el que esparcir sus colores. No tenemos paredes que pintar ni planos sobre los que construirlas. Solo brochas y pintura con los que colorear el aire.

Vuelve a casa, no esperes a la Navidad, no seas goloso, no pienses en el turrón. Y quédate. Convéncenos, que no se nos vuelva a olvidar nunca buscar las consecuencias prácticas de lo que pensamos, que ese ejercicio sea guiado de verdad en pos de su valor para la vida.

Te cansamos enseguida, deberías mostrar toda tu fortaleza aun y en cambio, has permitido que rompamos y rasguemos lo práctico, lo útil. ¿Sabes? Invertimos mucho más tiempo en discutir la estética de la farola que la necesidad de luz. Y no te imaginas la de tiempo que estamos perdiendo ahora, el que ya hemos perdido y el que nos queda por perder.

Ojalá te estuviera hablando de la Navidad cuando un narcótico villancico o una cuarta copa de vino con unos amigos son suficientes para ubicarnos debajo del muérdago y que nos invadan las ganas de besarnos, de querernos, de prometernos, que nos duran hasta el 7 de enero.

Eres tú quien nos hace pensar en el almacén y no en el escaparate. En lo que hay que tener y no en lo que podemos o debemos mostrar. No sé. A veces, pienso que desde que te fuiste, lo que contamos tiene más valor que lo que sucedió. Échanos una mano a ver si somos capaces de vender verdades útiles en lugar de vendar utilidades vendidas.

Nos conoces. No debiste dejarnos tan solos. Conoces nuestras debilidades y nuestras estrategias para quedar de pie. Sabes que no nos resulta sencillo emprender la discusión para aprender sino para tener razón. Sabes que la razón solo sirve si es útil para algo, y que es inútil cuando solo se aspira a recibirla.

Pragmatismo, vuelve, ayúdanos a conseguir practicidad en lugar de puntería. Convéncenos de hacer hoy para mañana, de no comparar lo incomparable, de encontrar lo innegociable y de impedir que nadie pueda negociar con ello.

Y ya de puestos, pedirte otra cosa para mí bienestar mental. ¿Podrías hacer que dejáramos de jugar a adivinar el pasado? Me agota.

Moveyourself. 

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