Opinión

De mayor quiero ser fresa

 

No se sabe cuándo fue pero sí que fue. No quién, no cómo, no si funcionaría, pero funcionó. Funcionó el engaño de la fresa. Unas fresas de mentira sustituyeron a las propias fresas. Unos ciertos sabores que hicieron olvidar los sabores ciertos. Truhan rosa que se disfrazó de rojo. Goloso azúcar que supo travestirse de ácido.

 

Chicles de fresa que no saben a fresa. Helados de fresa que no saben a fresa. Batidos de fresa que no saben a fresa. Chocolates que dicen saber a fresa, pero no saben a fresa. ¿A qué saben las fresas? Las fresas, solo en contadas ocasiones saben a fresa. Suficiente. ¿¡Pero por qué!?

Porque no puede estar mal lo que es normal ¿verdad? Porque queremos chicles, helados, batidos y chocolates aunque no sepan de lo que dicen saber. Porque ni siquiera a la propia fruta, salvo en contadas ocasiones, se le permite responder por sí misma. ¿¡Pero por qué!?

Porque lo consumimos desinteresadamente. Porque no nos sonroja llamar palito de cangrejo a eso que se dice llamar palito de cangrejo. Porque existen chanclas de gore-tex y champú sin gluten y pan sin corteza. ¿¡Pero por qué!?

Porque quizá nunca nos importó tan poco la fresa. Porque necesita tiempo y labor. Y lo que queremos es un chicle ahora, un helado ahora, un batido ahora, un chocolate ahora y sobre todo, un algo a lo que llamar fresa ahora. ¿¡Pero por qué!?

Porque somos nosotros mismos quienes hemos aprendido que importa más el destino que el origen. ¿Has escuchado alguna vez a algún adulto preguntando a un niño qué o quién es? Puedes afirmar la negación. En cambio, seguro que has escuchado o dicho ¿qué quieres ser de mayor? Entiendo, no puedes negar la afirmación. Es difícil por otra parte.

Un niño queriéndose como astronauta o doctora o doctora en astrología está pensando en la fresa del chicle, helado, batido o chocolate de fresa. Un astronauta o doctora o doctora en astrología queriéndose como un niño, es una fresa.

Querer ser fresa y que no se pase por la cabeza el chicle, el helado, el batido, ni el chocolate. Saber que el cangrejo sabe a verde río y no quererlo como un punto de gracia encarnada para dar color a la verde lechuga.

Saber que la fresa del chicle de fresa sabe a chicle de fresa y que de fresa tiene solamente el apellido escrito en el DNI de su envoltorio. ¿Dónde están las fresas? Rascando un poquito más, ¿es dónde el comienzo adecuado al preguntar por la fresa? Prueba con cuándo.

¿Cuándo es la fresa? Desde febrero hasta el final del verano. ¿Sabes cuando saben a fresa de verdad? Como todo, excepto el palito de cangrejo, cuando se han dado las circunstancias de tiempo y trabajo adecuadas. Ya sabes, raíz, tallo, hoja, flor, fruto…

Como alternativa siempre quedarán resinas, ceras y azúcar para hacer pompas.


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