Opinión

Yoga para el invierno

 

Bienvenido a tu columna de yoga. Nos preparamos para la llegada de la estación más fría del año, el invierno. Y ya sabes que vamos fluyendo en nuestra práctica en función también de la estación, y vamos adecuándola al momento, para que los beneficios sean específicos y concretos en determinados aspectos. Así que hoy veremos yoga para el invierno.

La práctica no es la misma en verano que en invierno, o por ejemplo en fase de luna llena. Las posturas, los ejercicios de respiración y la práctica en sí la vamos acoplando al momento. En esta ocasión, al invierno, que comienza el próximo día 21 de diciembre a las 11:02 de la mañana y daremos por terminada la temporada de otoño.

Nos tenemos que aclimatar a días más fríos, menos luz y más recogimiento. Por ello, nuestra práctica será un poquito más enérgica y más yan. Esto es trabajando asanas que nos produzcan un aumento en la temperatura corporal y nos hagan estar más fuertes. Sobre todo porque entendemos que nuestra práctica de yoga está para sostenernos y apoyarnos en nuestra vida.

Según la medicina tradicional china, cada estación lleva asociados unos órganos que toman especial importancia. En este caso del invierno, los órganos son los riñones. Son los gobernantes del invierno y son los que se encargan de filtrar todo lo que tu cuerpo ya no necesita. Le acompañan la vejiga y el aparato reproductor. Con todo esto que te cuento veamos qué tipo de práctica podemos realizar durante estos meses, la época más fría del año que nos invita a quedarnos más en casa y a nutrirnos de nuestro recogimiento.

¿Qué asanas (posturas) practicar en el invierno?

Las posturas más recomendadas que se practican son las posturas de pie. Son posturas para activarte durante el invierno, recibir calor y un remedio contra el frío. En esta estación, el cuerpo llega a su nivel de rendimiento más bajo debido a que el frío hace que los músculos estén menos irrigados, pero la introspección que el invierno genera hace que la práctica sea muy adecuada. Comparto contigo una práctica de yoga en los meses de frío:

  1. Saludos al sol
  2. Posturas de pie, como por ejemplo guerreros, árbol, bailarina…
  3. Posturas de flexión hacia delante que refuercen los riñones y la vejiga, como la postura de la pinza.
  4. Terminar con posturas invertidas como la vela y el arado, que ayuden con tu sistema circulatorio.
  5. Y para finalizar, por supuesto, tu relajación final tumbado en savasana.

Beneficios de practicar yoga durante el invierno:

  • Facilita que la energía se active en los meses que estamos “en plan oso”.
  • Ayuda a la producción de calor interior.
  • La mente se relaja y ofrece una sensación de serenidad más amplia.
  • Aporta vitalidad y más alegría.
  • Previene dolores articulares y de espalda, evitando contracturas.
  • El cerebro entra en un estado de reposo que alivia la fatiga mental.

Con todo ello, no te quedes solo en el gusto por el sofá y la manta, y saca tu esterilla para practicar. Que tengas un buen día y cuides tu energía.

 


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