Opinión

Sí, ¿diga?

Antonio Julián Martín.
Antonio Julián Martín.

Mire, le llamo del hospital. Quiero hablar con D. Fulano. No se puede poner -le contesta apurada su esposa-. No, con el que tenemos que hablar es con el interesado. La mujer sin dejar de atosigarse le da un nº de móvil. Acude a su médico asustada. Este la tranquiliza diciéndole que será para avisarles de una operación pendiente. Vuelve a casa, otra vez el teléfono, la misma voz.

-No hemos podido localizar a su marido.

– Estará con las vacas -le responde su esposa-.

– Mire, es para decirle que si se quiere operar en los próximos días.

– Claro -dice ella-, lo estamos esperando desde hace 4 meses, gracias.

– No, espere un momento. Nos tiene que dar su aprobación ya, pero hemos de decirle que es en Segovia.

– ¿Queé? ¿en Segovia? Es que la vida la tenemos aquí.

– Sí, pero así se lo harán ya y en Salamanca todavía tiene que esperar casi un año más y, además, le pagamos el traslado y la estancia para el enfermo y un acompañante. Irá a una clínica privada, perdón concertada, si dicen que no, pues, tendrán que esperar.

[pull_quote_left]Lo que se necesita en la gestión de las listas de espera es transparencia, claridad. Lo demás huele a manejo y en el caso de las derivaciones a otras clínicas, incluso a negocio.[/pull_quote_left]Esta conversación es real, las desmesuradas listas de espera ponen a los pacientes entre la espada y la pared, o ir a lo desconocido, o arriesgarte a esperar no se sabe cuánto tiempo. Los interrogantes que se plantean son múltiples: ¿Quién me operará? ¿Cómo serán las revisiones y las complicaciones si las hubiera? ¿Qué tipo de hospital o clínica será? Y, por supuesto, si digo que no, ¿me pasarán al último de la fila?

Para tomar una decisión, nos preguntan a los sanitarios de cabecera, cosa lógica, pero resulta que no estamos informados de nada de esos aspectos, con lo cual, la callada por respuesta es lo habitual y eso crea sensación de inseguridad en el paciente y, por supuesto, de frustración para el médico.

Lo que se necesita en la gestión de las listas de espera es transparencia, claridad. Lo demás huele a manejo y en el caso de las derivaciones a otras clínicas, incluso a negocio. La sanidad pública debe tener recursos suficientes para responder a estas demandas, pero si se aplican recortes de forma indiscriminadas, se estará dando pie al desmantelamiento de nuestro sistema sanitario.

Antonio Julián Martín
Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Salamanca

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