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“No te enteras de nada”

Isidro Manchado, un albañil jubilado de Martiago de 79 años, ha recibido en el Hospital Clínico el primer marcapasos sin cables que se implanta en Castilla y León y uno de los 120 que se han colocado a pacientes de todo el mundo en un programa aún en fase de ensayo clínico que en unos años podría extenderse al resto de los pacientes si los resultados siguen siendo satisfactorios.

 

“Al principio te da un poco de impresión, pero no te enteras de nada”, contaba este martes nervioso, a pesar de estar a acompañado del equipo médico que le atendió y que explicó la intervención.

Isidro tenía un ritmo cardiaco muy lento, como el de los deportistas de élite, pero no por un estado de forma espléndido, sino todo lo contrario, por una fibrilación auricular con elevado grado de bloqueo aurícula-ventricular.

“Era el paciente ideal para proponerle esta intervención, porque no era una urgencia vital”, como suelen ser la mayoría de las intervenciones de corazón. Él podía pensarse lo que le explicaron, se lo contó a su familia, aceptaron y se sometió a la intervención.

En 25 minutos

“La intervención para realizar un implante tradicional dura entre cincuenta minutos y una hora, y con este nuevo dura unos 25 minutos”, dijo Javier Jiménez, uno de los cirujanos que realizaron la intervención. Sólo hay que poner una anestesia local en la ingle, hacer una punción en la vena femoral derecha, se llega hasta el ventrículo derecho y se atornilla el marcapasos en el tejido interno del ventrículo, donde queda fijado. Puede estar así entre ocho y diez años, como uno tradicional, pero sin sus riesgos y molestias.

Los marcapasos tradicionales se ponen tras una incisión en la clavícula izquierda que deja señal y tienen cables que se pueden romper o generar infecciones, riesgos que desaparecen con el nuevo sistema.

La recuperación tras la intervención dura unas seis horas, mientras que la de un implante tradicional se prolonga, al menos, durante un día.

 

La explicación de la operación. Isidro Manchado y el doctor Javier Jiménez Candil. Isidro Manchado y su hijo.

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