Opinión

La revolución será sin SAD o no será

En este 2015 que llega a fin se ha cumplido el 25 aniversario de la ley de SAD una ley que supuso el fin del control de los clubes por parte de los aficionados y que ha hecho que el capitalismo salvaje esté provocando la defunción de clubes históricos. Cuando entró en vigor la ley la deuda era de 172 millones de pesetas, hoy asciende a más de 5.000 millones de euros.

En el año 2013 una de las víctimas de esta ley fue la Unión Deportiva Salamanca, después de 90 años se veía abocada a la desaparición por una deuda provocada por la mala gestión de unos empresarios que solo la usaron como reclamo de sus propios negocios y por la desafección de unos aficionados que cansados de la gestión fueron alejándose de su equipo.

En ese mismo año un grupo de aficionados de la Unión deciden crear un equipo tributo llamado Unionistas de Salamanca Club de Futbol.

Este club tiene más de 2000 socios y ninguna ayuda de las instituciones salmantinas que solo han hecho que poner palos en las ruedas para que no avance el proyecto.

El desinterés del ayuntamiento viene de un equipo de gobierno que no apoya nada que no pueda controlar desde dentro y una oposición cegada ideológicamente que ve un proyecto capitalista de futbol profesional donde hay una revolución deportiva para acabar con el futbol negocio.

No se entiende bien que aquellos que basan sus programas electorales en la regeneración política y devolver los ayuntamientos a sus ciudadanos rechazan la regeneración futbolística y devolver el poder de los clubes a los socios y hacerlos más democráticos.

Si este club no logra crecer, por la ceguera de alcalde y concejales, estarán matando la ilusión de miles de personas que quieren hacer del deporte una herramienta de progreso para la ciudad de Salamanca en lo deportivo y en lo social. Que creen que el futbol sirve para despertar las conciencias más críticas con un sistema que fomenta el borreguísmo , en una ciudad donde salirse del rebaño se paga muy caro, unos locos quieren acabar con el actual uso de los clubes como herramientas de blanqueo.

Se paga sin ayudas, con problemas para encontrar campos para entrenar y los que se dejan son a precios desorbitados, con el silencio de la prensa afin y con falsas acusaciones de radicalismo donde solo hay una forma distinta a su capitalista forma de ver este deporte.

USCF tiene dos formas dos opciones ser un simple club deportivo que en un futuro puede llegar a las divisiones más altas del futbol español o hacer historia siendo una herramienta para acabar con la ley de SAD peleando en los tribunales, gradas y calles cuando llegue el momento de dar el salto a las categorías profesionales.

Si eligieron el camino más largo hacia las estrellas cuando lleguen pueden ser la que todos busquen para ser como ella o una más entre las miles que hay.

David R.A


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