Cosas de la vida

Cómo regalar a un extranjero

Una de las personas que más entiende sobre diferencias culturales, el profesor holandés Geert Hofstede, escribió la siguiente frase: “la cultura es más habitualmente una fuente de conflictos que de sinergias. Como mínimo las diferencias culturales provocan molestias e incluso a veces desastres”.  Este mismo autor afirma que la única manera de evitar estas situaciones es estudiando las diferentes culturas, pero para ello hay que experimentar el choque cultural ya que en sus propias palabras: “estudiar la cultura sin experimentar choque cultural es como nadar sin conocer el agua”.

 

Sin embargo, si nos atenemos a personas que ya han experimentado este choque cultural y que han aprendido tras ello, podemos evitar diversas situaciones incomodas si somos personas que tratamos frecuentemente con culturas diferentes a la nuestra. Por ejemplo, uno de los temas delicados es el de los obsequios. ¿Qué es y qué no es correcto regalar según la cultura a la que pertenezca la persona que queremos obsequiar?

En Asia encontramos culturas muy diferentes a la nuestra, por ejemplo la china. En ella hay diferentes objetos que es mejor no regalar como los espejos, ya que se dice que atraen malos espíritus, u objetos afilados porque se puede entender como un deseo de cortar una relación. En muchas otras ocasiones, tiene que ver con el simple hecho de que el nombre de un cierto regalo recuerda a otra palabra con una mala connotación. Tal es el caso de los paraguas, que recuerdan a la palabra en chino separación. También está el caso de los relojes, ya que “enviar reloj” en chino es parecido a “ritual funerario” en la misma lengua.

También en la cultura vietnamita huyen de regalos que suenen a otras cosas que suenen a separación. Por esta razón, las parejas vietnamitas nunca se regalan ni copas ni tazas ya que se pronuncian de manera similar que la palabra antes mencionada. Igualmente, en el caso de regalar una cartera, ésta no tendrá que estar vacía, sino con algún billete de color rojo, color que significa suerte.

Hay otras culturas como la japonesa que el mismo acto de obsequiar conlleva unas normas muy arraigadas que deben seguirse. Por ejemplo, cuando una persona de ésta cultura recibe un regalo, en el momento que se devuelva este obsequio a la otra persona, el regalo no tendrá que ser de un valor superior, de lo contrario el receptor se ve obligado a compensar esta diferencia. Asimismo, los regalos deben ir envueltos con unos colores específicos y con una técnica especial para la ocasión llamada “furoshiki”.

Estos son sólo tres ejemplos de tres culturas distintas, por lo que puede ser bastante complicado acertar con un regalo dependiendo de la cultura. Sin embargo, hay obsequios que generalmente son aceptados seguramente por su novedad como son los aparatos tecnológicos. Además, es bastante más fácil acertar de esta manera ya que, como se puede ver en esta web especializada en regalos, hay una gran variedad para todos los gustos y bolsillos.

Pero sin duda, la mejor manera de acertar con el obsequio ideal para una persona de otra cultura es comunicarse, hablar y enterarse de lo que puede ser indicado. Y es que si hay una manera de entender a los que son diferentes a nosotros es tener paciencia y ser consciente de estas diferencias y tratar de comprenderlas y aceptarlas. Para ello, muestras como esta llevada a cabo por la Usal, son ideales para comprender culturas tan diferentes como la japonesa.


Noticias relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba