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«Como profesora de español puedo encontrar trabajo en casi cualquier parte del mundo»

Ana Blanco Pedrero trabaja como lectora de español en la Universidad de Estrasburgo. Es profesora de español como lengua extranjera para alumnos de todas las facultades y algunas asignaturas para los alumnos de Licenciatura en Filología hispánica

 

La Universidad de Salamanca y La Crónica de Salamanca inician una serie de entrevistas y reportajes a egresados que se han formado en las aulas del Estudio Salmantina y están trabajando fuera de nuestro país

 

Ana Blanco Pedrero pertenece a la promoción 2010-2014 de Filología Francesa de la Universidad de Salamanca y guarda muy buenos recuerdos de la Facultad. «Fue una etapa muy bonita, tuve la suerte de conocer a gente maravillosa (éramos solamente ocho compañeros en aquella promoción) y con la mayoría mantengo una amistad hoy en día».

Ana también señala que el entorno ayudó. «Es un privilegio poder estudiar en un edificio como el Palacio de Anaya o la Hospedería, arropados por la plaza de Anaya y las catedrales».

Ahora, trabaja como lectora de español en la Universidad de Estrasburgo. Es profesora de español como lengua extranjera para alumnos de todas las facultades y algunas asignaturas para los alumnos de Licenciatura en Filología hispánica.

¿El paso por la Facultad te sirvió para enfocar tu vida laboral?
Sin duda. Gracias a los estudios que hice, me fui de Erasmus a Amiens (Francia) y, cuando terminé la carrera, trabajé un año en Lille como asistente de conversación española en tres institutos. Fue entonces cuando me di cuenta de que lo mío era la enseñanza del español. Así que volví a España y trabajé en algunas academias de español mientras cursaba un Máster online en Lingüística del español como lengua extranjera.

Debo decir que, por desgracia, no pude hacer el máster de español de la Usal, como me hubiera gustado, porque tenían preferencia los licenciados en Filología Hispánica. Luego, resultó que, para poder trabajar en Cursos Internacionales de la Usal, como me habría gustado también, se pedía el máster de Salamanca; en fin, una pescadilla que se muerde la cola. Una vez que te incorporarte al mercado laboral.

¿Qué te hubiera gustado que te explicaran durante la carrera?
Eché de menos poder practicar más la expresión oral en clase. Me habría facilitado mucho mi primera estancia en Francia.

Desde tu experiencia, ¿cómo podemos mejorar la Universidad de Salamanca?
Sin entrar en cuestiones académicas, solo desde una perspectiva profesional y desde mi experiencia, me parece muy injusto que esta Universidad no sea más permeable. Siempre he creído que el trabajo debe ser para los más competentes; eso es lo que debería evaluarse para acceder y no las etiquetas.

Ana Blanco Pedrero trabaja como lectora de español en la Universidad de Estrasburgo y es profesora de español como lengua extranjera para alumnos de todas las facultades.

Durante su primer año de carrera, Ana Blanco fue asistente de un programa de estudiantes chinos en Salamanca mientras daba clases particulares de francés en algunas escuelas. Cuando acabó la carrera, se fue a trabajar a Lille como auxiliar de conversación y, a su vuelta, trabajó un tiempo en escuelas de español en Salamanca.

Después regresó a Francia a hacer una sustitución como profesora de español en un colegio y, cuando se acabó el contrato, regresó a España donde volvió a impartir clases de español en diferentes escuelas. «Recuerdo con un cariño muy especial mi trabajo en la academia Berceo, donde logramos un estupendo trabajo en equipo y llegamos a sentirnos como una pequeña familia. Y, a día de hoy, aunque ya no trabaje allí, eso no ha cambiado».

El año pasado se fue a Estrasburgo. La vida de Ana Blanco, desde hace algunos años, está entre España y Francia. Además, todos estos trabajos los ha compaginado siempre con otras actividades: la corrección y la creación de exámenes DELE para el Instituto Cervantes, colaboraciones para algunos blogs creando materiales didácticos para la enseñanza del español y «mi propio blog eleconole.com donde comparto recursos, ideas y reflexiones sobre la enseñanza del español como lengua extranjera».

¿Qué es lo que más valoran en el extranjero de la formación?
En algunos países, desgraciadamente, conservan aún el estereotipo de que los españoles somos unos vagos, siempre llegamos tarde… ¡pero aquí estamos los expatriados para hacerles cambiar de idea! Aún se sorprenden de que una española siempre llegue a su puesto de trabajo 15 minutos antes.

¿Te pidieron conocimientos de inglés?
No, en mi caso no me pidieron esos conocimientos, aunque es verdad que siempre facilita saber hablar inglés para comunicarte con otros extranjeros. Sobre todo, en mi caso, al trabajar como profesora de español, estoy siempre en contacto con compañeros de otras nacionalidades.

¿Con cuántas nacionalidades estás trabajando?
¡Con un montón! Tengo alumnos y compañeros de muchas nacionalidades. Sobre todo, italianos, brasileños, portugueses, alemanes (por la proximidad con el país), rumanos, argelinos, marroquíes, griegos…

¿Tienes posibilidades de retorno?
La ventaja de ser profesora de español es que puedo encontrar trabajo en casi cualquier parte del mundo, pero… ¿en qué condiciones? Es una profesión, en general y desgraciadamente, muy precaria. Al ser enseñanza no reglada, en el caso de las academias de idiomas, los contratos a los que podemos acceder son, en su mayoría, vergonzosos. Mucha gente me dice: “Vives en Estrasburgo, ¡qué suerte!” y, en realidad, de suerte, nada.

No es lo mismo viajar por placer, o cambiar de país porque tienes ganas de descubrir otras cosas (que también), que tenerte que buscar la vida fuera y dejar tu país porque allí no puedes tener un salario digno. Es inadmisible que, con nuestra formación, tengamos que dar gracias por un contrato temporal y un sueldo de 700 euros al mes por 30 horas de trabajo semanal, en el que no se contempla en ningún caso la cantidad de horas extra de preparación que requiere una clase, las horas de corrección, enviar y responder mensajes, e-mails… Mucha gente cree que las horas de trabajo de un profesor son solamente las que está delante de los alumnos, pero… nada más lejos de la realidad.

Ana Blanco Pedrero trabaja como lectora de español en la Universidad de Estrasburgo.

¿Qué traerías a España si regresaras y a la Universidad de Salamanca?
Las ganas de comerme el mundo en materia de enseñanza de español, muchas ideas, técnicas nuevas….

¿Qué echas de menos?
Creo que lo que más echo de menos de España, a parte de mi familia y amigos, es la luz (¡aquí a las 17.00 es de noche!) y el modo de vida. No es fácil adaptarse a una nueva cultura.



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2 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo en el tema de la permeabilidad, de hecho se debería de aprobar un estatuto de incompatibilidad para familiares de los catedráticos y demás ,… Cuyos familiares son, presuntamente, unos Sénecas, y acaban formando parte de la universidad… Qué casualidad.
    Parece que los demás no tenemos derecho a participar en condiciones de igualdad, mérito y capacidad.
    Al final todo esto redunda en un desprestigio de la universidad y en un nivel del personal que deja mucho que desear…
    La universidad debe ir de la mano de la excelencia académica, no al servicio de los intereses personales de nadie.

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