Jesús Málaga

La Salamanca del Plan General

JESÚS MÁLAGA: ‘Desde el balcón de la Plaza Mayor’ (Memorias de un alcalde)

En el recorrido que habitualmente hacía desde casa al centro de Salud Garrido Norte, me gustaba pararme en el alto del Teso de la Chinchibarra y contemplar desde allí las dos Salamanca. La previa al Plan General con el barrio Garrido como fondo con las calles pequeñas, oscuras, las viviendas macizadas, sin árboles ni jardines, sin dotación alguna, y las pocas que hay de escasa calidad. Con solo mover la cabeza aparece la Salamanca del Plan General con viviendas de gran calidad constructiva, la Biblioteca Gonzalo Torrente Ballester, el centro de salud Sisinio de Castro, la residencia Atilano Coco, piscinas, jardines, centro de reciclaje, guarderías, colegios, institutos, zonas deportivas, avenidas y calles amplias, todo de lo que carece el barrio Garrido edificado en el franquismo.

No me invento nada con respecto al éxito del PGOU de Salamanca, ahí está para comprobarlo objetivamente. Pero a cada uno lo suyo, quiero reconocer a algunos arquitectos municipales su dedicación para que el PGOU saliera bien. Fernando Lombardía, Alberto López Asenjo, Eugenio Corcho, entre otros muchos, fueron profesionales para los que tengo el mayor de los respetos y a los que agradezco sus desvelos por haber realizado bien su labor. Son ejemplo de servidores públicos, que anónimamente han logrado que tengamos y gocemos de una ciudad para la vida.

El PGOU de Salamanca fue uno de los primeros redactados de acuerdo a la nueva Ley del Suelo. El Ministerio de Obras Públicas, en manos de UCD, adversarios de la izquierda que gobernaba en Salamanca, concedió al Plan de Salamanca nada menos que el Premio Nacional de Urbanismo. Los primeros planes redactados en España fueron además del de Salamanca los de Tarragona, Madrid y Valladolid. Posteriormente vinieron otras ciudades: La Coruña, Granada y Madrid.

De difícil comprensión para el ciudadano medio, fue calificado por la oposición como impreciso, arbitrario y discrecional. Llegó a decirse que poníamos en mano de las corporaciones venideras un cheque en blanco. Los años han desmentido por completo las críticas. El PGOU ha sido un plan riguroso y flexible para adaptarlo a los cambios políticos, económicos, administrativos y legales. Todo en él está reglado y sometido a criterios precisos. Así se puede comprobar que en los 16 años del Ayuntamiento de Julián Lanzarote se ha respetado en gran medida el espíritu con el que nació. El PGOU se basó en la cooperación y en la negociación.

Los propietarios de suelo y los promotores de viviendas se opusieron al Plan, especialmente por sus bajos aprovechamientos y por la complejidad de las transferencias. Sin embargo, el Plan ha favorecido el desarrollo y la construcción, alejándola del centro de la ciudad y distribuyéndola entre el suelo urbano y el por urbanizar.

— oOo —


Noticias relacionadas

Un comentario

Deja un comentario

Botón volver arriba