Opinión

A Fernando Álvarez Lobato, “Pedrusco”

 

Nuestro querido amigo y compañero Fernando nació en Valladolid un 12 de diciembre de hace sesenta y cuatro años. Y se fue con la primavera en el 2020.

 

Tuvimos la suerte de conocerle, el privilegio de ser sus amigos y la desgracia de perderle prematuramente. Lo suyo era disfrutar de la vida, querer a los amigos, y compartir la pasión por la Geología y la docencia. Este es el legado que nos ha dejado. Dotado por la naturaleza de una simpatía y un sentido del humor contagiosos, sus compañeros de Geodinámica Interna del Departamento de Geología de la Universidad de Salamanca (USAL) añoraremos profundamente a este ser irremplazable.

A Fernando desde niño le interesaron las piedras. De hecho, sus compañeros de la Casa Grande, la residencia universitaria de la Clerecía donde paso algunos años, le llamaban “Pedrusco”. Licenciado en Ciencias Geológicas en 1977 por la USAL, defendió su tesis doctoral en 1987 en esta misma universidad. Su tesis se centró en una región de las Cordilleras Béticas, y fue dirigida por los profesores, y como no podría ser de otra manera amigos, Florencio Aldaya y Francisco Navarro. Él a su vez ha dirigido trabajos de grado, tesinas y tesis doctorales en el campo de la Geología Estructural y la Geofísica en el Macizo Ibérico.

Fernando estaba dotado para la docencia y era un excelente profesor, tanto en el aula como en el campo. Impartió varias asignaturas en las licenciaturas y luego grados de Geología e Ingeniería Geológica, a la vez que contribuyó en el diseño de sus planes de estudio. También fue profesor y coordinador del Máster Universitario de Secundaria (especialidad Biología y Geología) dependiente de la Facultad de Educación. Se divertía preparando sus clases, lo que hacía a conciencia, inventando complicados y divertidos problemas estructurales. Dibujaba impecablemente cortes geológicos para los alumnos al mismo tiempo que les contaba algún chiste.

Finalmente, se implicó en gestión universitaria, como Vicedecano de la Facultad de Ciencias y fue Coordinador de las pruebas de Selectividad (ahora EBAU) durante muchos años.

Entre sus aficiones, destacaba la música. Llegaba a trabajar cantando y anticipábamos su presencia al oír su voz, algo que le valió el sobrenombre de “Piolín”. Sabía tocar con la guitarra canciones de Silvio Rodríguez, Atahualpa Yupanqui, Jorge Cafrune, o Violeta Parra. Acompañaba chacareras, cuecas, bailecitos, vidalas y zambas. De entre su larguísimo repertorio, cantaba divinamente “¿A qué volver?”, de Marta Mendicute y Eduardo Falú, una preciosa canción que conmueve por su nostalgia. En los últimos tiempos, ‘Don´t let the old man in’ (No dejes que el viejo te invada) de la banda sonora de ´La Mula´, era una de sus favoritas.

Miembro de la Sociedad de Conciertos de la ciudad durante muchos años, asistía a todos ellos con su querida Inmaculada, su mujer, amiga y compañera. También formó parte del Coro Universitario de la USAL. Con su voz de bajo, le veíamos siempre guapo y elegante en los actos solemnes de inauguración del curso en el Paraninfo, cantando el Gaudeamus. Nos hacía sentir orgullosos.

En Marruecos, trabajó junto con Puy y geólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona en varias campañas de adquisición gravimétrica para conocer la estructura profunda de la Cordillera del Atlas. En Galicia hizo prospección magnética con José Ramón (Baby). En Salamanca estudio la estructura e investigo la intrusión de algunos granitos con Mariano (Yenes) y Toña. Trabajar en el campo con él, era como ir de vacaciones.

Su simpatía, generosidad, empatía, sentido del humor, y abrazos apretados son inolvidables para todos. Por donde pasaba dejaba un amigo y una lección de vida. El mundo no es mejor sin ti, pero sigue moviéndose a pesar del enorme vacío que nos dejas. Nunca te olvidaremos. Y cuando contemos el punto al mus, nunca más será por miedo, si no por prudencia, como tu decías.

Por: Francisco Navarro, Toña Díez, José Ramón Martínez y Puy Ayarza

 


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Un comentario

  1. Exacta semblanza de una persona inolvidable. Sólo recordar, además, su compromiso con la libertad en nuestro país, a través de la lucha estudiantil y de su militancia en el PCE en la década de los 70.

  2. Grandísimo profesor!!!!! Una pena su pérdida. Todavía me acuerdo de las prácticas de campo con este hombre.

    Descansa en Paz Fernándo y disfruta de la geologia desde arriba que seguro que algo bueno encuentras.

    Un abrazo muy fuerte a la familia geologica.

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