Opinión

En el Día de la Tierra, la Emergencia Ecológica en Salamanca

En este Día de la Tierra hacemos una llamada de atención al Ayuntamiento salmantino, esperando que demuestre un mayor compromiso con la actual crisis ecológica, una moneda con dos caras, la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. En el 2019, este consistorio declaró la Emergencia Climática, apoyada de sus proyectos Savia Salamanca, Edusi Tormes+ y  Life Vía de la Plata. Sin embargo, estos planes tienen un enfoque meramente adaptativo, sin profundizar en estrategias que realmente mitiguen las emisiones de gases de efecto invernadero, que presionen a la transición de las empresas y edificaciones y que ayuden a concienciar a la población. A la vez, acciones simultáneas a estos proyectos reflejan la falta de un enfoque que integre la protección y respeto por la biodiversidad, en este caso urbana, sino más bien al contrario. Alejándose del enfoque holístico y transversal que se requiere para enfrentar uno de los mayores retos que tiene la humanidad en la actualidad, la emergencia ecológica.

En este sentido, nosotras Fridays For Future, Ecologistas en Acción y el Comité Antinuclear y Ecologista,  presentamos una crítica desde el punto de vista ambiental, centrada en uno de los planes estrella del Ayuntamiento, el Edusi Tormes+. Consideramos que la construcción de gran parte de los proyectos del Tormes Plus ha supuesto un deterioro medioambiental incompatible con la orientación que, según la documentación del plan, tendría que haber sido sostenible e hipocarbónica.

La participación social no se ha desarrollado más que nominalmente. El esquema de trabajo del Ayuntamiento se ha reducido a convocar algunas reuniones informativas pero no de discusión. La presentación de propuestas podía realizarse según un formato preestablecido de ficha en la que no había espacio para desarrollar a profundidad ninguna de las ideas. Además, no fue posible poner objeciones u observaciones al plan del Ayuntamiento.

Si consideramos detenidamente cada uno de los proyectos ejecutados o en ejecución,  hasta la fecha vemos lo siguiente:

  • Talas innecesarias de cientos de árboles de todos los tamaños para instalar nuevos paseos peatonales, huertas y para despejar y limpiar las riberas habiendo espacio de sobra en otras zonas.
  • Construcción de carril-bici sin dar prioridad a los usuarios de Chamberí y Tejares, es decir, sin seguir los caminos lógicos que los ciclistas de estos barrios realizarían en sus desplazamientos hacia la zona comercial, universidades o trabajo. Se trata, fundamentalmente, de carriles-bici para pasear.
  • Aumento de hasta tres veces el coste inicialmente presupuestado en algunas obras, como la nueva pasarela sobre el Tormes próxima al Paseo del Lunes de Aguas. Dicha pasarela se encuentra actualmente paralizada por la Confederación Hidrográfica del Duero. Del presupuesto inicial de 19 millones de euros se ha pasado en estos momentos a 24 en el conjunto del plan.
  • Compra y remodelación de un edificio en Lasalle para instalar el centro municipal de iniciativas y emprendimiento por un coste de dos millones de euros y 1300 m2 útiles (más del doble del presupuesto inicial). Este edificio que se encontraba en buen estado de uso por su anterior propietario y ha sido completamente remodelado hasta ascender a la suma de un millón de euros. Se compró y adaptó este edificio favoreciendo intereses dudosos, en vez de aprovechar otros que se encuentran vacíos, propiedad de la Junta de Castilla y León (Centro de Educación Los Molinos) o la fábrica de alcoholes (abandonada y en ruina). Acabada la obra de este centro hace varios meses, aún permanece cerrado y sin ningún uso.
  • Solicitud a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para regar 27,5Ha de zonas urbanizadas en las riberas con aguas del Tormes. Es decir, se prevé un aumento considerable del consumo de agua en el contexto de escasez y calentamiento global.
  • Proyecto de reurbanización de Tejares Norte en un “espacio-isla” donde no hay circulación de vehículos, ni nuevas necesidades y que se encuentra en un buen estado de conservación.
  • Desdoblamiento de la calle Ignacio Ellacuría y Vega de las Huertas en un lugar en que no hay tráfico de paso y los residentes son unos cientos de personas. Así mismo construcción innecesaria de dos aparcamientos, una rotonda y nuevo vial en la ribera del río Tormes, espacio de indudable valor ambiental. Además que los aparcamientos incentivan al uso del coche individual, una práctica que justamente debemos evitar.
  • Mala ejecución del espacio de las huertas. Se parte de un error, la instalación de 600 huertas juntas. Se ha urbanizado un espacio que tendría que haber sido mucho más natural paisajísticamente y sostenible. Por ejemplo, se ha plantado césped en los laterales de los caminos lo que supone un consumo de agua y energía incompatible con los objetivos del Plan. Hay además proliferación de pequeñas edificaciones individuales de cemento para herramientas. Se instala una caseta de herramientas por cada parcela individual, de reducidas dimensiones, lo que provoca que la proporción de superficie edificada sea muy elevada frente a la superficie de huerta y el paisaje dominante es el cemento. Se ha modificado la cota original subiéndose significativamente, como también se va a hacer en la zona de las sendas más próxima al río. Estas riberas están catalogadas como inundables por la CHD. Finalmente, es un proyecto muy individualista, que no incentiva a la creación de comunidad y puesta en común de conocimientos entre las personas.
  • La limpieza y desbroce de las riberas se ha realizado con maquinaria pesada destrozando los suelos y la vegetación natural, sin respetar las especificaciones del Plan Tormes Plus que dice “las operaciones de limpieza, desbroces, saneamiento, arbolado, revegetación se realizarán básicamente a mano, para evitar los mayores daños y molestias que implica la maquinaria y siempre fuera del periodo de cría de la fauna más significativa” (página 286).
  • Construcción prevista de nuevos caminos en ambas riberas alterando el relieve, los procesos ecológicos naturales, con exceso de caminos, instalación de luz y agua con un presupuesto de 2 millones de euros. En un contexto de pérdida de población en la ciudad de Salamanca, en barrios aún más despoblados y con amplios polígonos urbanizados y sin uso. Se urbaniza una zona más que se podía conservar en un estado bastante natural.

Por todo esto, estas asociaciones se han dirigido a la Comisión Europea y a la Intervención General del Estado denunciando estas actuaciones. Definitivamente el Tormes Plus no es la forma de cuidar de nuestra Tierra, nuestra casa común. Es un plan de intenciones que necesita dar mayor participación a la ciudadanía, incentivar la concienciación y la transición, además de  utilizar los fondos de una manera más sostenible.

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