Opinión

¿Qué significa ser neurótico?

 

Puede que alguna vez hayas oído hablar del neuroticismo pero no sepas muy bien qué es.

Los psicólogos utilizamos mucho ese término, pero como engloba tantas características, los no psicólogos no tienen por qué saber qué significa exactamente.

No es algo que te expliquen en educación primaria o en el instituto precisamente.

El neuroticismo es un rasgo de personalidad que fue acuñado por Eysenck, un psicólogo del siglo XX reconocido a nivel mundial por sus aportaciones a la psicología.

Eysenck propuso una teoría de la personalidad formada por tres rasgos básicos: neuroticismo, extroversión y psicoticismo.

Estos atributos se distribuyen a lo largo de un continuo, es decir, que no somos neuróticos o no neuróticos, blanco o negro, sino que todos tenemos más o menos rasgos neuróticos.

Esos rasgos suelen ser relativamente estables en el tiempo, aunque esa estabilidad tiene muchos matices.

La primera de las características de las personas más neuróticas es que suelen ser más inestables emocionalmente. Esa variabilidad emocional puede aparecer a lo largo del día, de la semana o de los meses, o también según la etapa vital que se esté viviendo.

Si por ejemplo se está pasando por una época de mucho estrés en el trabajo, por un divorcio o por un duelo, es muy frecuente que esa inestabilidad emocional se acentúe.

Además, las personas con rasgos neuróticos más marcados tienen una tendencia importante a la preocupación: suelen darle muchas vueltas a los problemas y en su cabeza hay una rumiación constante.

En general toleran muy mal la frustración, a menudo sus pensamientos son excesivamente negativos y en muchas ocasiones sienten ira, ansiedad o tristeza.

También somatizan frecuentemente y es fácil que tengan dolores concretos o inespecíficos relacionados con momentos más inestables (dolor de cabeza, malestares digestivos, mayor predisposición a contraer virus por la bajada de defensas, etc.).

Por el contrario, las personas que puntúan bajo en neuroticismo tienen más confianza en sí mismas, presentan menos rumiación, gestionan mejor el estrés, no experimentan tan a menudo emociones «negativas» y cuando lo hacen, saben manejarlas mejor y no se dejan secuestrar por ellas.

Llegados a este punto es donde podrías preguntarte:¿y por qué unos somos así y otros no?

Pues según Eysenck, estos rasgos estaban muy influenciados por la genética. Eso sí, no descartaba influencias ambientales o situacionales que atenuasen o aumentasen los atributos de personalidad.

Es decir, que Eysenck tenía un enfoque biopsicosocial, en el que la genética, la psicología y los aspectos sociales de cada individuo determinan la expresión de los rasgos de personalidad.

Dicho así parece que el que es neurótico permanece neurótico toda la vida, pero no, no es exactamente así.

El neuroticismo es hasta cierto punto modulable, sobre todo si hay una buena intervención psicoterapéutica detrás.

Eso sí: no se mejora ni en un día, ni en una semana ni en un mes. Disminuir los rasgos neuróticos suponen un esfuerzo importante que puede llevar años modificar por uno mismo.

Sin embargo, los psicoterapeutas enseñamos a pensar y a actuar de forma más eficiente y funcional, y eso, sostenido en el tiempo, reduce los rasgos neuróticos de las personas y mejora su calidad de vida.

Es decir, que poder puedes hacerlo por ti mismo, sin duda, pero la ventaja de hacerlo junto a un psicólogo es que vas a aprender estrategias probadas científicamente y a acelerar ese proceso.

Si te interesa empezar a cambiar y a reducir tu nivel de neuroticismo, puedes empezar por aquí.

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