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De la sombra a la luzLocalPortada

Se vistió de hombre para estudiar

La Crónica de Salamanca realiza una serie bajo el título 'Sacar cantares' donde reflejar las letras de las canciones populares salmantinas

En este repaso por las canciones tradicionales charras, en la serie ‘Sacar Cantares’, se ha relatado la historia de mujeres bien casadas, de mujeres asertivas y de hombres cornudos, de mozas que dan calabazas o muy populares. Esta semana, traemos a una mujer que quiso saber y hasta el propio Lope de Vega le sacó cantares…

¿Fue Feliciana Enríquez de Guzmán la primera mujer universitaria y estudió en la Universidad de Salamanca?

«De amores me muero madre, de amores me muero yo, que los ojos de Marquitos son de hembra y no de varón»

Si ustedes bucean en esto de internet y revisan algunos libros podrán encontrar que «oficialmente», la primera mujer que hizo estudios universitarios completos pudo haber sido María Isidra de Guzmán en el siglo XVIII y ya en el XIX comenzaron a encontrarse mujeres aquí y allá. Todas ellas tienen mucho, mucho mérito.

Pero si retrocedemos al siglo de oro de las letras españolas-hablamos del siglo XVI -aunque duró hasta el XVII- nos encontramos con Feliciana Enríquez de Guzmán, sevillana nacida en 1569 y fallecida 1640-. Evidentemente sus apellidos suenan a personas de la nobleza -Recuerden que María la Brava era una Enríquez y los Guzmanes se encuentran desde Asturias y Galicia hasta Algeciras y más allá-

Dos veces se casó y otras tantas se separó, no era una mujer para ver crecer hijos y atender maridos y así se vistió de caballero y acudió a clases en la Universidad de Salamanca y así Lope de Vega, herido en su orgullo por no conseguir que Feliciana formara parte de su «Arte Nuevo de Hacer Comedia» le dedicó unos versos perversos en Laurel de Apolo: «mintiendo su nombre y transformada en hombre, oyó filosofía y por curiosidad astrología».

Otro varón de su tiempo, Antonio Mira de Amescua habla de la Fénix de Salamanca vestida de hombre burla las prohibiciones de una época que impedía hacer estudios universitarios a las mujeres.

Feliciana manifestó haber escrito la tragicomedia -¿recuerdan que la primera fue la de Calixto y Melibea, también llamada la Celestina en Salamanca? titulada los jardines y campos sabeos, no resultó un best seller pero tuvo su importancia y se la dedicó a sus hermanas monjas.

En fin, una vez que se ha dado palos a Beatriz Galindo -La Latina- o a Lucía de Medrano -para algunos Luisa-, predecesoras y de las que evidentemente no hay «matrículas oficiales» -recuerden que en Salamanca se aprende tanto dentro de las aulas de la Universidad como fuera de ellas…es una Ciudad Universitaria con sus libros escritos en piedra de Villamayor y eso la hace especial – Doña Feliciana es nuestra tercera mujer que bien merecen subir al Olimpo de la sabiduría y el conocimiento hasta entonces vedado para el sexo fuerte…o ¿sexo débil?.

Mucho antes, algunas mujeres se disfrazaban de varón para ir a la guerra como el caballero Marquito.

Por. José Luis Blanco

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Un comentario

  1. Enhorabuena a la Crónica de Salamanca, si con la lógica se llega de A hasta B, con la imaginación a todas partes. Nuestro rico pasado unido a través de la Literatura y de la Música harán remontar el vuelo para ver y llegar más lejos.

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