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Cosas de la vida

Los Reyes Magos en El Caribe

En la población de Capacho, en la frontera de Venezuela con Colombia, se celebra desde hace más de cien años

Cabalgatas y procesiones donde los protagonistas son los Reyes Magos se celebran a lo largo y ancho de Venezuela cada 06 de enero. En el estado Táchira, en la frontera del país petrolero con Colombia, son muchos los pueblos que mantienen viva esta tradición.

Una de las más conocidas se lleva a cabo en la población de Capacho, en donde la cabalgata de los Reyes Magos cumple más de cien años.

Melchor, Gaspar, Baltasar, Herodes, Alejo, Verutidio, Achiab, Arquelao, Enoé, Antípatro, Salomé, Cingo, doncellas, médicos, locas, brujos y la guardia de honor, entre muchos otros hacen gala de sus remozados y vistosos trajes que avivan el tradicional desfile, declarado patrimonio histórico, religioso, cultural y turístico del Táchira.

La cabalgata que acompaña a los Reyes Magos en Capacho, en la frontera de Venezuela con Colombia.

En algunos casos, más de 100 actores populares representaron frente al atrio de la Iglesia San Pedro, la obra de teatro más grande de Latinoamérica con 13 escenas inspiradas en el libro «El Mártir del Gólgota», escrita por uno de los maestros de la literatura folletinesca, Enrique Pérez Escrich, pieza a la que le han ido adaptando nuevos elementos para refrescar el escenario político de Judea durante la época del nacimiento del Divino Nazareno.

Niños y adolescentes, así como personas adultas, incluso de la tercera edad, recorren a pie, en bicicletas o motocicletas, junto a los homenajeados, entre cantos de aguinaldos, gaitas y villancicos.

La representación en la cabalgata real de la María, José y el niño Jesús, en Capacho, en la frontera de Venezuela con Colombia.

Posteriormente, se aglomeran en torno al pesebre en donde uno de los párrocos del citado municipio celebra la Santa Misa. Al cabo de las liturgias y abrazos de la paz, grupos culturales hacen gala de su talento sea con la puesta en escena de danzas del folklore del país caribeño, o con la interpretación de coplas llaneras, acompañados de cuatro, arpa y maracas.

“A pesar de lo difícil de la situación que vivimos es necesario continuar celebrando estas costumbres, pues constituyen espacios de reflexión y recreación, necesarios para comenzar el año con nuevos bríos y esperanzas”, explica Rosa, vecina del sector, con mirada luminosa.

  Por Raúl Márquez (Táchira, Venezuela)     

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