Opinión

Exceso de guardias médicas: Un abuso peligroso

Concha Ledesma.
Concha Ledesma.

Pongamos el ejemplo de una joven médica residente. Comienza su jornada laboral normal de un viernes cualquiera a las 8h. Este viernes tiene guardia que empieza a las 15h. Todo es correcto hasta ahí. Forma parte del trabajo elegido. La presión de las urgencias en un hospital de tercer nivel el fin de semana llega a ser agobiante. La inexperiencia de los primeros años de ejercicio-aprendizaje, recién echados al ruedo, ponen a los residentes “pequeños” en una situación bastante estresante y luego existe la ley no escrita de no recurrir  a los médicos veteranos si no es estrictamente necesario. Los turnos entre los compañeros para repartirse alguna hora de descanso durante la noche, no siempre se pueden respetar si  hay varios pacientes en espera o en observación. Así que transcurre la noche sin parar de trabajar. Hasta las doce de la mañana del sábado no abandona el hospital porque tiene que dejar escrito todo lo realizado etc.

El cansancio acumulado y la hora que es, no le ayuda a un sueño reparador. El sábado lo pasa así, entre un duermevela y el intento de sacar algo de tiempo “normal” al día.

El domingo a las 8h entra de guardia de nuevo. Las 24h en urgencias. Un hospital de referencia al que llega de todo y todo es potencialmente grave. Unas guardias en las que se debe mantener la alerta bien alta el 100% del tiempo.

El lunes sale del hospital a las 12 otra vez tras cerrar todas sus tareas e intenta dormir. De las últimas 72 horas ha estado trabajando 56h y todo el tiempo en alerta máxima.      

Resulta que por causas diversas  le corresponden 7 guardias ese mes. No hay otra opción. Además de apagar fuegos, los residentes tienen que estudiar, aprender, participar en investigación y en docencia.

El pasado año leí el caso de un joven médico que murió de epilepsia tras trabajar sin descanso no sé cuantas horas que se le exigían. No era en España. ¡Menos mal!

Si se necesita contratar gente para hacer guardias, para suplir ausencias o para reforzar la guardia en ciertas épocas, hay que hacerlo.

Lo contrario es un abuso, que machaca a los trabajadores física y profesionalmente, que quema a los nuevos médicos antes de salir del cascarón  y que es peligroso para los enfermos.

Concha Ledesma

Asociación para la Defensa de la sanidad pública de Salamanca


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